El gesto solidario que hizo nacer una gran amistad
Una historia para imitar, que ocurre en el barrio de Caballito. Estos dos compa帽eros se conocieron en la calle y de all铆 forjaron una gran relaci贸n.聽
Por Mat铆as Resano聽
mresano@cronica.com.ar聽
En el barrio porte帽o de Caballito tiene lugar una ejemplar y conmovedora muestra de amistad, que no entiende de diferencias materiales ni pasados, y que se construy贸 en base a la solidaridad. Sus protagonistas se conocieron en la calle, porque uno la transita diariamente para cumplir con sus compromisos laborales, mientras que el otro encontr贸 all铆 un lugar para vivir, dado que sufre todo tipo de carencias.
Ello motiv贸 al primero a preocuparse por el hombre sin techo, y dicha inquietud motoriz贸 un v铆nculo por el cual ambos no pueden imaginarse sin el otro. Dicen que las casualidades existen por algo, otros prefieran llamarla causalidad, lo cierto es que las dos consideraciones sirven como argumento de ese cambio de trayecto que emple贸 Jos茅 Loizaga camino a su lugar de trabajo.
Tom贸 la avenida Rivadavia, en la zona de Primera Junta, y en su recorrido observ贸 a Alfredo y Rafael, quienes viv铆an frente a un negocio de electrodom茅sticos. Su situaci贸n le llam贸 la atenci贸n. "Los empec茅 a saludar a la ma帽ana y a la noche para establecer un v铆nculo. Un d铆a me detuve y les ofrec铆 ayuda. Entonces me cuentan que Rafael necesita un bast贸n. Por eso, hicimos un video difundiendo esa necesidad, y a los pocos d铆as se lo consegu铆", se帽al贸 Loizaga.
Esa acci贸n despert贸 una confianza entre el indigente y el vecino, principalmente impulsada por la preocupaci贸n que reflej贸 el joven. Ello permiti贸 que Rafael, de 50 a帽os, le transmitiera su deseo de tener un tel茅fono celular para comunicarse con su hermana, que constituye el 煤nico lazo familiar que le queda.
Un pedido que le fue concedido por la participaci贸n de una mujer llamada Luciana, quien se contact贸 con Loizaga luego de que hiciera diferentes publicaciones en sus redes sociales.
Un lazo cada vez mayor
A su vez, las charlas entre los nuevos amigos comenzaron a frecuentarse y profundizarse. En este sentido, Loizaga reconoci贸: "脡l me agradece las conversaciones pero yo me siento muy gratificado porque aprendo mucho".聽En esos encuentros experimentaron diferentes emociones, como tomar conocimiento de que a ambos les gusta leer libros de Jos茅 Ingenieros.
M谩s all谩 de los buenos momentos que compartieron, en una ocasi贸n Rafael manifest贸 una cruda revelaci贸n: "Un d铆a me cont贸 que perdi贸 a sus seres queridos, pero le dej茅 en claro que no hab铆a perdido todo y le dije que yo lo quer铆a".聽Hace cinco a帽os que este hombre se encuentra en situaci贸n de calle, en parte consecuencia del dolor irreversible que le generaron las p茅rdidas de sus afectos.
Producto de una 煤lcera en una pierna, pasa sus d铆as sentado en una silla, en la que tambi茅n duerme, tap谩ndose con una frazada, y s贸lo se levanta de ella para hacer sus necesidades y ba帽arse en una estaci贸n de servicio, a cambio de cuatro pesos. Su amistad con Jos茅 comenz贸 a fines de mayo pasado, y en poco tiempo generaron una fraternidad que se cristaliza en el cambio de semblante del hombre en situaci贸n de calle, quien antes manten铆a la cabeza gacha y ahora la levanta cada vez que ve a su nuevo amigo, con una sonrisa.
Por eso para este lunes Jos茅 ya tiene planificado detenerse en el local de electrodom茅sticos, pedir la cena y mientras la esperan entablar un nuevo y enriquecedor intercambio de pareceres y vivencias.