El taller de la solidaridad
Ocurre en San Juan. Dar铆o Castro fabrica y regala silla de ruedas en su taller de chapa y pintura, ubicado a ocho cuadras de la plaza principal de la ciudad.聽
Por Florencia Bombini聽
@florbombini聽
Dar铆o Castro tiene 40 a帽os, vive en la ciudad de San Juan y, con su ejemplo, volvi贸 a demostrar que es posible ayudar a quienes m谩s lo necesitan, a pesar de tener una vida activa, con una familia y un negocio que manejar. Volvi贸 a dejar atr谩s la famosa excusa de “no tener tiempo” y se las rebusc贸 para hacer el bien.
El hombre es due帽o de un taller de chapa y pintura ubicado a ocho cuadras de la plaza principal de la ciudad. En la hora de la siesta, lejos de cumplir con el rito provinciano, Dar铆o aprovecha para confeccionar sillas de ruedas, bastones y andadores para las personas que lo necesitan y no tienen acceso. Lo hace con materiales que le acerca la gente, como ruedas de bicicleta, entre otras cosas.
En di谩logo con Cr贸nica, Castro, quien tiene tres hijos, explic贸 que su idea estaba en proceso desde hace un tiempo y que hubo una imagen que lo termin贸 de convencer: “Hace un a帽o fallecieron mi abuela y mi t铆o, ven铆amos con problemas en la familia. Hace poco pas茅 por la misma cl铆nica donde estuvieron internados y vi algo que me hizo decir ‘lo tengo que hacer ahora’: un padre sin piernas en los brazos del hijo”.
De inmediato, Dar铆o puso manos a la obra para hacer realidad esa ilusi贸n de ver felices a los dem谩s. “Mi idea es ayudar a cambio de nada. Me gusta ver bien a la gente y no me va a pasar nada si lo hago. Veo gente que no tiene en qu茅 moverse, ni帽os discapacitados que salen en las redes sociales, jubilados que est谩n solos”, se帽al贸.
驴C贸mo lo hace? “Yo tengo un taller de chapa y pintura, cuento con los recursos y con la idea para llevar adelante este proyecto. Tengo una dobladora de ca帽os que me va a ayudar much铆simo, y una soldadora. Adem谩s, un amigo que es tapicero me dijo que me va a dar una mano”, detall贸. De esta manera, Dar铆o ya tiene una lista de personas esperando por una silla de ruedas, un bast贸n o un andador.
“Una se帽ora de 50 a帽os me cont贸 que su mam谩 de 82 nunca pudo tener una silla. Otra me coment贸 que se maneja con un palo”, revel贸, indignado por la situaci贸n, pero, a la vez, satisfecho de poder aprovechar sus conocimientos para hacer algo por los dem谩s.
Dejar谩 la siesta
De acuerdo con el manejo de sus tiempos, el due帽o del taller asegur贸 que usar谩 “la hora de la siesta” y que contar谩 con la colaboraci贸n de su “cu帽ado y otro chico m谩s, sumado a los pintores”. Dar铆o se vio sorprendido por la repercusi贸n que tuvo esta acci贸n solidaria en la capital provincial. “Cada vez hay m谩s gente que se va sumando a este proyecto”, se帽al贸, desde su taller, en el que, a partir de ahora, no habr谩 s贸lo autos, sino tambi茅n sillas de ruedas, bastones y andadores para que otros puedan movilizarse sin depender de nadie.