El último gran héroe de Malvinas
"Váyanse ustedes, que tienen hijos, yo me quedoâ€. Gracias a esas palabras, unos 120 soldados argentinos salieron vivos de nuestras islas en el Atlántico Sur.
Por Conrado Moreno
@conramoreno
Oscar Ismael Poltronieri, dueño de esa heroica frase, es uno de los tantos ex combatientes que defendieron la Patria en el frÃo archipiélago del océano Atlántico Sur.
Por su coraje y su accionar durante la batalla del monte Dos Hermanas, recibió la máxima condecoración militar otorgada por la República Argentina: la Cruz al Heroico Valor en Combate.
Oriundo de la localidad bonaerense de Mercedes, llegó a las Islas Malvinas con 19 años, como tantos otros chicos de todo el paÃs que debieron participar de la guerra. El 12 de abril de 1982, emprendió su viaje desde El Palomar hasta RÃo Gallegos, desde donde partieron hacia las islas. Una vez en suelo isleño, la realidad con la que tuvo que convivir durante dos meses fue abrumadora, y el encargado de hacérselo saber fue el piloto del Tango 04 con el que llegaron a Malvinas: “Todo lo que aprendieron durante el año en el Ejército, ahora, tienen que ponerlo en práctica. Están en la guerraâ€. Esas palabras fueron con las que el recluta Poltronieri y sus compañeros se dieron cuenta de que el conflicto armado era verdadero.
Poltronieri formó parte del 6º Regimiento de InfanterÃa Mecanizado, y el área que le fue asignada fue la zona del monte Dos Hermanas, ubicado al oeste de Puerto Argentino, en la isla Soledad. AhÃ, Poltronieri, o Poltro para sus compañeros, se desempeñó como soldado a cargo de una ametralladora, con la que se recibió de héroe nacional.
La vida en el lugar no fue para nada fácil, ya que las condiciones de supervivencia eran extremas. Crónica pudo hablar con el soldado, quien contó lo difÃcil que fue pasar los dÃas en una trinchera a la vera de las balas enemigas. “La comida no llegaba porque el terreno era intransitable y los camiones del Ejército no podÃan pasar. Tampoco tenÃamos agua, por lo que tuvimos que sobrevivir con un charco para lavarnos y otro para consumirâ€, relató Poltronieri.
Por otra parte, el recluta relató las penurias de los miembros de su batallón, procedentes de todas partes del paÃs: “HacÃa mucho frÃo y andábamos todo el tiempo mojados. Yo no me morà congelado porque estaba curtido del campo, pero muchos chicos que vivÃan en Capital sufrieron muchÃsimo las condiciones extremas del climaâ€.
El dÃa de la historia
El 11 de junio fue el dÃa en el que Oscar Ismael Poltronieri escribió su experiencia, quedando plasmado como uno de los mejores combatientes de la historia. Un grupo de 600 soldados británicos atacó el 4º y 7º Regimiento de InfanterÃa, y luego avanzó hacia el 6º. Frente a la superioridad numérica, el coronel Augusto Esteban Vilgré Lamadrid les ordenó a sus combatientes que se retiraran. Sin embargo, Poltronieri, quien sabÃa que habÃa altas chances de que los matasen a todos, desobedeció la orden de su superior y decidió quedarse solo a enfrentar a los europeos mientras sus compatriotas se desplegaban y buscaban refugio.
“Váyanse ustedes, que tienen hijos. Yo me quedoâ€. “Poltro, te van a matar, andateâ€. “Váyanse todos, carajo. Yo me quedo y los cubro. Ustedes tienen algo por lo que volverâ€. Y fue asà que el soldado mercedino disparó durante horas mientras los demás se desplegaban y se ponÃan a salvo. Se movÃa cinco metros y disparaba, otros diez metros y volvÃa a disparar. “De esta forma pensaban que era toda una compañÃa atacando y no avanzabanâ€, explicó Poltronieri.
El soldado logró detener el paso de las tropas británicas y pudo desplegarse, por lo que volvió a Puerto Argentino, donde se enteró de la rendición y se reencontró con los combatientes con los que habÃa compartido dos meses de guerra. “Cuando llegué, no podÃan creer que estaba vivo. Me habÃan dado por muertoâ€, contó.
La otra guerra
Con la rendición firmada por el Ejército Argentino, los soldados nacionales volvieron al paÃs y se encontraron con una sociedad hostil que, además de echarles la culpa de “perder las Malvinasâ€, los hizo a un lado. “Tuvimos dos guerras. La más fuerte fue al volver. Nos trataban como ‘los locos de la guerra’, no nos querÃan dar trabajo, no nos aceptabanâ€, sostuvo Poltronieri. Luego de muchos gobiernos y de golpear infinidad de puertas, la situación cambió y muchos ex combatientes consiguieron empleo y un lugar en la sociedad.
Esta es la historia de Oscar Ismael Poltronieri, quien recibió la máxima condecoración militar otorgada por la República Argentina y fue reconocido por los británicos como un soldado excepcional. Hoy, a 36 años del conflicto armado, sostiene su compromiso para con la Patria: “Para mÃ, Malvinas es un sentimiento. Fui un soldado de mi Patria que cuando me necesitó, yo estuve ahÃ, haciendo lo que tenÃa que hacer. Me enseñaron a jurar la bandera hasta morir, y eso es algo que hice y voy a seguir haciendoâ€.