Excesos, armas y guerras entre bandas: las fiestas clandestinas en barrios populares porte帽os

Coronavirus en Argentina聽Los聽eventos ilegales en聽las villas 21-24 y Zavaleta, seg煤n contaron vecinos a Cr贸nica. 驴C贸mo se organizan y cu谩l son las sangrientas consecuencias de esta movida nocturna?

Por Mat铆as Resano mresano@cronica.com.ar

La temporada de verano acentu贸 la falta de cuidados pese a que la curva de contagio marcha en alza, y una de las mayores expresiones de ello son las fiestas clandestinas. Si bien en los balnearios son m谩s frecuentes, en las villas 21-24 y Zavaleta, en la Ciudad de Buenos Aires, se celebran con la particularidad de ostentar y desafiar al bando enemigo, y culminar en sangrientas batallas.

En la esquina de Luna y California nace todo. All铆 un grupo de delincuentes, entre ellos muchos menores, se abalanzan como pira帽as sobre camioneros, automovilistas e incluso peatones, principalmente mujeres, para alzarse con diferentes botines. Claro est谩 que los transportistas son la presa m谩s deseada por los maleantes, por el suculento cargamento de sus camiones. Puesto que lo "recaudado" es destinado a las fiestas clandestinas, organizadas por los mismos autores del atraco.

Cuanto mayor sea el valor de lo sustra铆do, m谩s lujoso ser谩 el evento, lujo que se cristaliza en la diversidad y calidad de bebidas alcoh贸licas. Ello es motivo de ostentaci贸n no s贸lo para los propios, sino para los ajenos al barrio 21-24, es decir, para quienes residen en Zavaleta. Es el premio simb贸lico del ataque delictivo cometido d铆as antes, dado que posiciona a un bando sobre el otro, en la escala del delito.

A fin que eso suceda, se emplean dos m茅todos de difusi贸n: las redes sociales y el boca a boca, este mucho m谩s eficaz para atraer al oponente. "Los organizadores ya saben a qui茅n contarle para que se enteren los de la Zavaleta", le dijo a Cr贸nica un vecino de la zona donde se desarrollan las fiestas. Para los visitantes, en tanto,聽el desaf铆o es ir al barrio del enemigo, que constituye en la principal atracci贸n de asistencia. En ese sentido, una autoridad que se desempe帽a entre ambos asentamientos reconoci贸 que "la idea es concurrir para enfrentarse con los anfitriones de las clandestinas".

A las mismas asisten 400 personas, y adem谩s del cruce de Luna y California, otro de los puntos de encuentro es la calle Iriarte, entre Luna y Alvarado, tambi茅n corredor delictivo.聽

As铆 se juntan en plena pandemia de coronavirus.

Respecto a la excesiva concurrencia, un integrante de una fuerza de seguridad detall贸 que "es una movida de boliche, no hay distanciamiento y te cortan la calle. En este contexto, la 煤nica forma de intervenir es si hay detonaciones, si no no actuamos porque no tenemos apoyo ni sabemos la reacci贸n de la gente".

En consecuencia, los incidentes est谩n a la orden del d铆a, llegando a desenlaces sumamente violentos, que se resuelven a los tiros, reiteradamente, para que algunos defiendan el honor de su territorio y los otros mancillarlo, con el af谩n de retornar a su barrio como h茅roes. De eso se tratan las fiestas clandestinas en dos grandes barrios urbanos de la Ciudad de Buenos Aires.

Por M.R.

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