Francisco se adelanta a un mundo distinto

Opini贸n. Por Jorge Cicuttin.

"Este no es el tiempo del ego铆smo, este no es el tiempo de la indiferencia", advirti贸 el Papa Francisco durante la misa del Domingo de Resurrecci贸n.

En una Bas铆lica de San Pedro vac铆a por las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus, el Papa pidi贸 ayuda para los m谩s d茅biles, ya sean personas de manera individual como pa铆ses enteros.

En un Domingo de Resurrecci贸n in茅dito, en un mundo atravesado por el dolor de las decenas de miles de muertes por un nuevo virus, Francisco dio una respuesta a lo que muchos nos preguntamos: 驴C贸mo ser谩 el mundo una vez pasada la pandemia?


Y entonces Francisco nos habl贸 de un mundo distinto. Una sociedad global que haga foco en los m谩s necesitados, habl贸 de pa铆ses unidos m谩s all谩 de las diferencias hist贸ricas y pol铆ticas. Determin贸 que una buena manera de ayudar es "reduciendo, o incluso condonando, la deuda que pesa en los presupuestos de los pa铆ses m谩s pobres".

El Papa insisti贸: "Este no es el tiempo de la indiferencia porque el mundo entero sufre y debe unirse contra la pandemia".

"Que Jes煤s resucitado conceda esperanza a todos los pobres, a quienes viven en las periferias, a los pr贸fugos y a los que no tienen un hogar", dijo.

A una Europa cruzada por las v铆ctimas del coronavirus, principalmente pa铆ses cat贸licos como Italia y Espa帽a,聽Francisco lo habl贸 de dejar a un lado las rivalidades: "Hoy, la Uni贸n Europea se encuentra frente a un desaf铆o hist贸rico, del que depender谩 no s贸lo su futuro, sino el del mundo entero. Que no pierda la ocasi贸n para demostrar, una vez m谩s, la solidaridad, incluso recurriendo a soluciones innovadoras", se帽al贸 el Papa聽tras la bendici贸n "Urbi et Orbi", a la ciudad y al mundo, impartida este Domingo de Resurrecci贸n.

Francisco les habl贸 a los gobiernos de su obligaci贸n de proporcionar los medios para que todos "puedan tener una vida digna". Y es una obligaci贸n que el Papa siente que deben tener durante y despu茅s de la pandemia.

El Papa se adelanta a un mundo distinto. Nos reclama a todos por un mundo m谩s solidario, menos ego铆sta. Esta pandemia consolid贸 la idea que en el mundo nadie se salva solo, y que el virus mata a ricos y pobres, al que tiene mucho –en el sentido material- y al que casi nada tiene.

Nuestro Papa es distinto. Es el necesario para esta etapa hist贸rica. Y se adelanta a un mundo que ser谩 distinto.

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