"Hay gente que no tiene ni siquiera para comprar una flauta"

Tras la viralización del cartel en el almacén de la localidad rionegrina de Catriel que reza "Si no puede pagarlo, llévelo igual", Crónica se comunicó con Liliana, la responsable del local y contó la historia del letrero del que habla todo el país.

El famoso cartel que se hizo viral.

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Por Matías Resano
mresano@cronica.com.ar

Mientras la cotización del dólar repercute en los precios de los productos básicos, entre ellos considerablemente el pan, en un mercado de la provincia de Río Negro decidieron hacerle frente a la suba, favoreciendo a sus clientes a través de una muestra solidaria y admirable.

Con un cartelito que dice “Si no puede pagarlo, llévelo igual”, ofrecen el sobrante de las ventas del día anterior. En la localidad rionegrina de Catriel, más exactamente en la calle Buenos Aires al 200, se asienta la despensa y fiambrería El Sureño. Más conocida como “el mercadito” por quienes frecuentan el negocio, es un emprendimiento familiar encabezado por Liliana. Justamente ella, con el respaldo de su esposo, su hijo y su nuera, puso en marcha una acción ejemplar, que pone en marcha desde junio pasado, incluso antes de que el dólar se disparara repercutiendo en los bolsillos.

Jerónimo, mi hijo, trabaja en una panificadora que nos proveía el pan y habíamos acordado que el sobrante del día se lo devolvíamos, y a cambio nos entregaban parte de la mercadería del día siguiente sin cargo. Pero un día le dije a Jero: ‘No, ese pan dejalo acá que prefiero dárselo a la gente que no tiene ni siquiera para comprar una flauta’”, contó Liliana en diálogo con Crónica.

Fue entonces que en una caja colocada en el mostrador, a la vista de todos, el pan que debería ser devuelto a la panificadora es depositado allí para que lo tomen quienes no tienen la oportunidad de comer diariamente. “Si necesita pan y no puede pagarlo, llévelo igual”, es el mensaje que transmiten desde El Sureño. En este sentido, en sus redes sociales remarcaron, apenas puesta en marcha la iniciativa, que “mejor es dar que recibir. Por eso en nuestro local queremos que, si usted lo necesita, venga a buscarlo, no tenga vergüenza de hacerlo. No queremos devolverlo a la panadería, queremos que alguien lo aproveche”.

No obstante, en los últimos días, con el incremento del costo del kilo del pan, se acercaron más personas de lo habitual. “Mi hijo decidió viralizarlo en las redes sociales y en los últimos días nos quedamos sin pan. A nosotros nos reconforta el corazón, sabemos lo que es pasar necesidad y es una bendición poder ayudar a esas familias”, dijo con humildad.

Sin embargo, al mismo tiempo, la mujer aclaró que “tenemos sensaciones encontradas. Por un lado, el goce de ayudar pero también entristece que haya más necesidades. Ojalá llegue el momento en que no tengamos que hacerlo más”.

Cercanos a las necesidades, además, decidieron recibir prendas de vestir para darles abrigo a los más carenciados. Para ello, apelan a la solidaridad de sus vecinos y a las redes sociales: todo aquel que desee sumarse puede hacerlo al Facebook “Mercado El Sureño”.

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