Hermanos se reencontraron despu茅s de 70 a帽os

Anselmo聽Carmona, de 85 y Mercedes, de 93, fueron separados en Chile cuando eran muy j贸venes y nunca m谩s se hab铆an visto.聽

El destino a veces nos regala historias dignos de emoci贸n y reconocimiento. Esta vez, el protagonista es Anselmo Carmona, un hombre de 85 a帽os, que recibi贸 la mejor noticia de su vida cuando ya se hab铆a dado por vencido. Este abuelo, que se maneja en silla de ruedas, debido a un accidente cerebro vascular (ACV), nunca imagin贸 que su hermana Mercedes, de 93 a帽os, lo estaba buscando desde mucho tiempo y, gracias a las nuevas tecnolog铆as y a la ayuda de cientos de personas, lo encontr贸.

"Deseaba encontrar a mi t铆o, pero m谩s a煤n ayudar a mi mam谩 a cumplir el sue帽o de encontrarlo. Se alejaron cuando eran dos adolescentes, y hoy se reencontraron con 93 y 85 a帽os", cont贸 Jos茅, sobrino de Anselmo, quien encar贸 la b煤squeda que concluy贸 en Bah铆a Blanca, en el Hogar Don Orione, donde supieron albergarlo cuando apareci贸 solo, enfermo y sin recursos.

Los hermanos nacieron en Chile, y su madre muri贸 en el parto de su hermana m谩s chica. En ese momento, fueron separados y cada uno se radic贸 en distintas zonas del pa铆s vecino. Es as铆 que Anselmo se cri贸 Rapel, al norte de Chile, donde una mujer lo maltrataba y castigaba a diario.

Una vez adolescente, el joven Anselmo se escap贸 y migr贸 hacia Argentina, donde trabaj贸 en Mendoza, San Juan, Neuqu茅n y R铆o Negro, para luego asentarse en Bah铆a Blanca. Mientras tanto, su hermana siempre intuy贸 que Anselmo estaba vivo, por lo que emprendi贸 una b煤squeda junto a su hijo para dar con 茅l.

"Despu茅s de mucha investigaci贸n, me lleg贸 una notificaci贸n d谩ndome datos certeros de mi t铆o, con el domicilio y su situaci贸n actual", record贸 Jos茅. Mercedes cumpli贸 a帽os el 8 de octubre, y su hijo eligi贸 esa fecha para notificarle el hallazgo. "Para m铆 todo esto fue m谩gico. En su cumplea帽os le dije que estaba vivo, que ir铆a a buscarlo, que nunca es tarde", agreg贸 Jos茅.

El Hogar Don Orione aloj贸 al anciano en su peor momento, cuando ven铆a de dormir meses en la calle y tras el ACV que lo dej贸 al borde de la muerte. El lugar organiz贸 un almuerzo un almuerzo para despedirlo, del cual participaron los residentes, voluntarios y religiosos de la congregaci贸n.

"Apenas le comuniqu茅 que hab铆a venido a buscarlo, coloc贸 sus escasas pertenencias en una valija. Estuvo listo para volar a Santiago desde el minuto uno. Nos sentimos profundamente felices y emocionados", relat贸 Jos茅. Si bien Anselmo vivi贸 toda su vida alejado de su hermana, sostiene que "el coraz贸n y la cabeza tienen memoria".

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