H茅roe de Malvinas: "Fui uno de los que comi贸 de ese bendito pan"
A 37 a帽os de aquel d铆a en que Puerto Madryn agot贸 sus reservas para alimentar a los soldados que llegaban desde las Islas luego de entregar armas, Jorge Choque, miembro del聽Escuadr贸n de Exploraci贸n de Caballer铆a Blindado 10 de La Tablada, cont贸 lo que sinti贸 al regresar al continente.
Por Gabriel Arias
@garias
La solidaridad es una de las mejores caracter铆sticas que posee un ser humano聽y uno de los ejemplos m谩s concretos se vivi贸 un d铆a como hoy hace 37 a帽os, cuando la localidad chubutense de Puerto Madryn "se qued贸 sin pan" para darle a los 4.000 soldados argentinos, que regresaron como prisioneros en el buque de guerra brit谩nico Canberra tras el final de la Guerra de Malvinas.
"Fu铆 uno de los que comi贸 de ese bendito pan que nos dieron, ten铆amos la necesidad de comer pan porque hac铆a 60 d铆as que no lo hac铆amos",聽cuenta Jorge Choque en di谩logo con聽Cr贸nica.聽脡l perteneci贸 al Escuadr贸n de Exploraci贸n de Caballer铆a Blindado 10 de La Tablada. Aquel gesto de todo un pueblo cobijando a sus chicos fue el corolario de largos d铆as de combate, hambre y fr铆o.聽
"Ten铆amos necesidad de comer pan porque hac铆a 60 d铆as que no lo hac铆amos".
"En la noche del 11 de junio nuestra unidad entra en combate en Monte Longdon junto al Regimiento 7, llegamos para cubrir su retirada聽 y quedamos como primera l铆nea. Durante todo el 12 continu贸 un combate a larga distancia;聽a la noche no nos atacaron porque lo hicieron en otros sectores y la noche del 13 para 14, nuestra unidad se repleg贸 frente a Puerto Argentino y ah铆 combatimos desde las 23 hasta las 4 o 5 de la ma帽ana cuando nos quedamos sin municiones. Cuando nos dieron la orden de replegarnos reci茅n salimos de all铆, fue una de las batallas m谩s duras de Malvinas porque nos tiraron con todo. Los que vieron el combate desde el otro lado de la bah铆a se preguntaban luego c贸mo hicimos para salir de ese lugar. La Providencia quiso que salgamos", comenz贸 Jorge.
Jorge hoy vive en la ciudad de Cosqu铆n. Desde all铆, sigui贸 con su relato:聽"el 14 de junio lleg贸 el cese del fuego, yo no lo llamo rendici贸n porque nunca me rend铆 y nuestro escuadr贸n tampoco porque est谩bamos listos para combatir de nuevo, s贸lo acatamos la orden聽 y entregamos el armamento. El 15 de junio me embarcan en el buque Canberra y el 16 a la noche partimos pero nunca supimos hacia donde,"聽cuenta con detalles. Y contin煤a: "El 19 a la tarde llegamos a Puerto Madryn, nos subieron a camiones y colectivos hasta llegar a unos grandes galpones, donde la gente de la Cruz Roja y el Ej茅rcito nos tomaron los datos. El trayecto fue impresionante porque nos hab铆an dado la orden de bajar las lonas para que nadie nos vea mientras ibamos en el cami贸n, pero la presi贸n de la gente fue tan grande que nos saludamos con ellos, la gente lloraba y sentimos ese amor y fue maravilloso. Algunos soldados se fueron a las casa de esas personas aunque ese no fue mi caso, pero fu铆 uno de esos que comieron ese bendito pan que nos dieron, ten铆a la necesidad de comer pan porqie hac铆a 60 d铆as que no lo hac铆amos".
"Nos hab铆an dado la orden de bjar las lonas para que nadie nos vea mientras 铆bamos en el cami贸n, pero la presi贸n de la gente fue tan grande que nos saludamos. La gente lloraba y sentimos ese amor y fue maravilloso".
Con relaci贸n a ese d铆a, Jorge record贸 que "hab铆a muchos camiones y camionetas con pan, fue聽como que los primeros que llegaron pidieron pan y ah铆 salieron camiones con pan. Cuando llegamos a ese club, hab铆a un cami贸n del ej茅rcito repleto de pan. Los recolectaron pan en todo el pueblo y la gente don贸 el que ten铆a en sus casas. Creo que com铆 un kilo de pan as铆 nom谩s...lo necesitaba. Al d铆a siguiente, nos enteramos que era tanto el pedido que el pueblo se hab铆a quedado sin pan: la gente lleg贸 a hornear en sus casas para que tuvi茅ramos algo para comer".聽
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El regreso, el mural
En tanto, este mi茅rcoles se inaugur贸聽en la zona del muelle Almirante Storni de la ciudad sure帽a un mural denominado "El regreso", una pared pintada de 30 metros de ancho por cuatro de largo, en la quehay varios dibujos tomados de fotos de la 茅poca. Con un tinte de tristeza, Jorge argument贸 que "me hubiese gustado estar pero por temas personales no lo pude hacer, ya que hace poco me mud茅 a C贸rdoba. Me hubiera gustado estar para abrazar a mis hermanos y estar con los muchachos con los que viaj茅 en ese momento, que quienes compartimos ese viaje en el buque Canberra como prisioneros".
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