Hugo, el inventor de ilusiones para personas sin recursos
Palabras Mayores. Tiene 84 a帽os y fabrica juguetes para ni帽os de sectores vulnerables.聽
Por Mariano Cerrato @MarianoDCerrato
En estos tiempos, muchas veces reina en nuestra sociedad la indiferencia para las personas que necesitan una ayuda. Sin embargo, este no es el caso de Hugo 脕lvarez, un hombre de 84 a帽os que hace la diferencia y destina su tiempo seis d铆as a la semana a un solo objetivo: fabricar camioncitos de madera y regal谩rselos a los chicos que se encuentran en situaciones vulnerables.
鈥淣o considero lo que hago un trabajo, lo considero una terapia. Yo tengo 84 a帽os y para m铆 es un juego, lo disfruto mucho. Me siento feliz de saber que un chico va a tener un juguete m铆o鈥, sintetiza Hugo en di谩logo con 鈥淐r贸nica鈥.
La localidad bonaerense de Monte Chingolo, perteneciente al partido de Lan煤s, es el lugar en donde vive junto a su esposa Rosa, la mujer que desde hace 64 a帽os lo acompa帽a en cada uno de sus proyectos. 鈥淗ago 30 modelos y capaz me canso, entonces cambio. Hago combis, hago frontales, hago playos, hago los antiguos, tengo uno de cada uno鈥, explica con pasi贸n Hugo.
El destino de estos juguetes son los chicos que m谩s lo necesitan y se encuentran en la calle, comedores, en el Hospital Garrahan, en escuelas de bajos recursos, entre otros sitios.
Sus comienzosLa dedicaci贸n de Hugo al oficio de realizar camiones de juguetes no es algo que haya adquirido de joven, ni algo para lo que se capacit贸 previamente, sino que surgi贸 de su necesidad de poder ayudar a los que 鈥渕enos tienen鈥 y describi贸 como naci贸 hace poco menos de dos d茅cadas la idea.
鈥Creo en la casualidad y en el destino, porque cuando mi nieta de veinte cumpli贸 los 2 a帽os, fuimos a festejar a su casa y estaba lleno de cosas, parec铆a una jugueter铆a. Entonces yo ah铆 dije 鈥榩or qu茅 tanto ac谩, mientras hay quienes no tienen nada鈥, explic贸 el artesano.
Sin conocimiento previo, pero con ganas de ayudar, Hugo encontr贸 la que ser铆a su vocaci贸n durante los 煤ltimos 18 a帽os de su vida gracias a su hermana, quien desde hace m谩s tiempo que 茅l tambi茅n se dedica a realizar donaciones para chicos a trav茅s del centro de jubilados 鈥淟as abuelas del coraz贸n鈥, del que ella es due帽a.
El hombre se帽al贸 que las jubiladas que forman parte del centro 鈥reciben donaciones聽de lana con la que hacen chalecos y a su vez regalan juguetes a los chicos con algunos viejos que reciben y reciclan鈥.
鈥淧ero ellas ten铆an un problema: el 80% de las cosas que llegaban por parte de juguetes de chicas, pero los juguetes de los varones llegaban destruidos porque juegan m谩s brusco que las nenas, entonces le dije 鈥榲oy a ver si te doy una mano鈥 y empec茅 a hacer los juguetes para los nenes鈥, explic贸 el artesano. Para poder comenzar a desarrollar los juguetes, Hugo comenz贸 a buscar pedazos de madera 鈥渆n los contenedores y lo que encontrara por la calle鈥 para luego llevarlo hasta la casa.
鈥Cost贸 como un a帽o, porque a m铆 me gusta trabajar la madera, pero los elementos que yo ten铆a es un martillo, una tenaza, un destornillador y con eso no se hace nada. Me cost贸 much铆simo鈥, se帽al贸.
La ayuda necesariaPoco a poco Hugo pudo conseguir los elementos y comenz贸 a desarrollar con m谩s facilidad su trabajo, a trav茅s de donaciones y tambi茅n de inversiones que salieron de su bolsillo, ya que remarca siempre que 鈥渏am谩s vendi贸 un juguete鈥 y que todo lo que hace lo regala 鈥渁 los chicos鈥.
鈥Una pinturer铆a me regal贸 como 150 latas de pintura
鈥Una pinturer铆a me regal贸 como 150 latas de pintura, con lo que tengo m谩s que suficiente para los camioncitos. Hay una empresa que fabrica ata煤des, que tienen retazos que les sobra y que no les sirve para nada, entonces me los regalan. A m铆 me sirven mucho鈥, detalla.
En un principio, cuenta que empez贸 a realizar aviones de juguete, pero que como le llevaba 鈥渕ucho tiempo hacerlo鈥, opt贸 por comenzar a realizar los camiones.
Hugo no tiene un promedio espec铆fico de camiones que realiza por d铆a, aunque indica que lleva adelante 20 que corta por d铆a, a los que despu茅s les define los detalles.聽鈥淪eg煤n el tiempo, si hay tiempo h煤medo lleva m谩s tiempo hacerlo. Corto los laterales, el techo, los chasis, las ruedas, la cabina, los paragolpes y los faroles, mientras que con la agujereadora de banco hago ruedas que me salen como si saliera de una m谩quina que hace eso鈥, afirma Hugo.
Luego se encarga de colocar los camiones en tandas de 鈥渧einte juguetes鈥 que los lleva con el auto de su nuera hasta el centro de jubilados de hermana, que, con ayuda de una reconocida empresa, realiza la repartici贸n de los juguetes y ropa. 鈥淓sto es un pasatiempo para m铆, no un trabajo, que no me deja sentarme y mirar a la caja boba y esperar la muerte. Pienso seguir mientras me den las manos y pueda estar parado鈥, asegur贸 Hugo.
Regalar en NavidadPara Hugo,聽los 煤ltimos meses por la pandemia fueron duros y afectaron que se pueda continuar con las recorridas.
Pese a ello, 茅l contin煤a con su rutina de realizar juguetes a la espera de que se retomen las reparticiones. Sin embargo, lo que no cancelar谩 este a帽o es su costumbre de cada 24 de diciembre de regalar juguetes en la puerta de su casa a cada ni帽o que pasa, con la esperanza de darles un momento de alegr铆a.
鈥淪iempre en Noche Buena me paro en la puerta de mi casa y al nene que pasa le regalo un cami贸n y le digo 鈥榝eliz navidad鈥欌, relata emocionado Hugo, que no puede evitar quebrarse por algo que siente con el alma, que es el amor por ayudar a los chicos a sentirse un poco mejor y, por un ratito, regalarles una sonrisa.
El galp贸n, su "laboratorio"Para Hugo 脕lvarez, uno de los grandes secretos para poder lograr realizar a la perfecci贸n los juguetes para los chicos pasa por 鈥渆l laboratorio鈥, como le gusta llamar al galp贸n en donde re煤ne todas sus herramientas de trabajo y pasa 鈥渄e lunes a s谩bado鈥 sus ma帽anas enteras en la realizaci贸n de lo 鈥渃amioncitos鈥. 鈥淵o me levanto a las 7 de la ma帽ana. Preparo el desayuno para cuando se levante do帽a Rosa, mi se帽ora. Me voy al fondo al que yo le llamo laboratorio, pero es una covacha. Termino lo que dej茅 del d铆a anterior, hasta que se levanta do帽a Rosa y me dice vamos a tomar mate. Paro media hora y vuelvo鈥, cuenta a 鈥淐r贸nica鈥 Hugo.聽
A veces, la jornada para el artesano se extiende a horas de la tarde, ya que se queda 鈥渃on la necesidad de terminar algo鈥 que le parece que qued贸 incompleto, aunque insiste en subrayar que todo depende de c贸mo se sienta y 鈥渓as ganas鈥 que tenga de poder llevar adelante la tarea por m谩s tiempo. 鈥淭iene que haber una motivaci贸n para todo lo que hacemos. Tener ganas. Pasa por uno, uno tiene que darse cuenta que puede ser 煤til鈥, resalta Hugo, con el entusiasmo que lo caracteriza.聽
Busca tapitas en tricicloUn abuelo de 79 a帽os de la ciudad de C贸rdoba recorre las calles con su triciclo con la premisa de buscar y recolectar tapitas, que sirvan para el Hospital Infantil de Alta C贸rdoba y permitan cambiarlas por remedios para chicos enfermos.
鈥淪iento que as铆 puedo ayudar a los ni帽os鈥, destac贸 Ram贸n Castro en di谩logo con Canal 12 de C贸rdoba, hombre que pese a su edad y a las limitaciones de la pandemia sale todos los d铆as a las 11 de la ma帽ana de recorrida por el barrio de Nueva Italia, en una rutina que realiza 鈥渄esde hace tres o cuatro a帽os鈥.
鈥淐uando me enter茅 que reciclaban tapitas para canjearlas por remedios para los chicos, me entusiasm茅. Por suerte la gente me conoce y colabora conmigo鈥, resalt贸 Ram贸n.
En ese sentido, Ram贸n sostuvo que a mediados de a帽o logr贸 llevar 鈥300 bidones llenos de tapitas al hospital鈥, en tanto que inform贸 que tiene 鈥減or lo menos 110 bidones m谩s para donar鈥, lo que demuestra que su coraz贸n puede m谩s que cualquier barrera y que incluso una pandemia para poder seguir con su cruzada solidaria a fondo.
MC
聽