La crisis muestra una de sus caras m谩s tristes: la vuelta del trueque
El intercambio de mercader铆as, que tuvo su auge en el 2001, es uno de los m茅todos que encuentran los m谩s humildes que no tienen trabajo ni dinero. Cr贸nica estuvo en Lan煤s.聽Conmovedores testimonios.
Aunque su origen fue algunos a帽os antes de 2001, el trueque tuvo su auge en nuestro pa铆s a mediados de ese convulsionado a帽o. Producto de la crisis, alrededor de 250.000 familias se reunieron en escuelas, plazas, clubes y hasta domicilios particulares para intercambiar bienes y productos. "Te ofrezco esto a cambio de esto...", un f贸rmula que aunque arcaica sirvi贸 como paliativo para afrontar la dura situaci贸n.
Diecisiete a帽os despu茅s y con un panorama social similar en muchos aspectos al de entonces, en Lan煤s Oeste, localidad densamente poblada del conurbano bonaerense nacieron hace dos meses dos ferias que re煤nen una vez por semana a casi 3.000 vecinos que llevan lo que tienen, para volver a sus hogares con algo que les sirva y que les permita - aunque sea de manera transitoria- superar un problema econ贸mico.
Frente a la estaci贸n y en la misma zona en la que tienen su parada decenas de l铆neas de colectivos se encuentran las dos ferias: Poke Bola y Canje y Trueque. Est谩n ubicadas en Irigoyen entre 25 de Mayo y Pi帽eiro y existen muy pocas diferencias entre una y otra.
"Ustedes nos sabr谩n perdonar pero no queremos identificarnos porque sabemos que lo que hacemos molesta a alguna autoridad. De todas maneras quienes se enojan deben tener en claro que ac谩 s贸lo van a ver gente de trabajo. Ambas ferias funcionan s贸lo los s谩bados a partir de las 14.30 y nunca estamos m谩s all谩 de las 18", comenta un se帽or que tiene su espacio en Poke Bola. Tanto en uno como en otro espacio la gente lleva calzados, ropa, juguetes o cualquier otro elemento personal que a veces canjea hasta por medicamentos.
"Tal vez la diferencia entre un lugar y otro es que en Canje y Trueque uno puede cambiar sus productos por Internet. Despu茅s las dos est谩n unidas por la necesidad de hacerle frente a la crisis", coment贸 una se帽ora mayor que se acerc贸 con una canasta de empanadas y otra de pastelitos. "A m铆 esto me sirve y mucho. Lo que yo produzco lo canjeo por algo que me hace falta", agreg贸. Por el lugar se puede ver gente de todas las edades. Desde muy j贸venes, hasta abuelas que ofrecen sus pa帽oletas o bufandas tejidas. Embarazadas o flamantes mam谩s buscan ropa de beb茅.
Precisamente, una mujer que vive del otro lado de la estaci贸n Lan煤s se帽al贸: "Tengo cinco chicos y me acerco para cambiar ropita que me qued贸, por talles diferentes. Ya nos conocemos con otras mam谩s y entre todas nos ayudamos. En esto hay mucho de confianza y fundamentalmente de solidaridad", dijo.
Tambi茅n se pudo ver a un adolescente con una bolsa de juguetes: "Son de mis tres hermanos. Est谩n como nuevos y llegu茅 viendo la posibilidad de conseguir ropa de abrigo. Estuve la semana pasado y algo encontr茅. En su mayor铆a vienen vecinos de la zona pero de apoco se acercan de otros lados. Adem谩s la gente tiene muy buena onda", coment贸.
Para destacar, el comportamiento de quienes participan de ambas ferias. Gente humilde que busca sobrevivir en medio de la crisis.