La falta de vacunaci贸n no es por los "anti vacunas", sino por las dificultades del Estado para llegar a toda la poblaci贸n
As铆 se desprende del informe elaborado por una fundaci贸n, sobre un total de 7 mil casos en todo el pa铆s.
En Argentina, la falta de vacunaci贸n no se debe al mentado problema de los "anti vacunas", sino a las dificultades del Estado para llegar a toda la poblaci贸n.
As铆 se desprende del informe elaborado por una fundaci贸n, sobre un total de 7 mil casos en todo el pa铆s.
Mientras que casi no hay dudas respecto de la seguridad y efectividad de las dosis (los dos puntos que cuestionan quienes se oponen a la vacunaci贸n), cerca de un 13% de la poblaci贸n no logr贸 aplicarse las inyecciones cuando intentaron hacerlo.
Uno de los datos salientes de la encuesta -realizada ante tel茅fonos celulares- es la preponderancia del sistema p煤blico de salud a la hora de pensar en las vacunas: apenas el 14% de las personas asisten a centros privados para buscar las dosis, mientras que el 86% restante se vuelca a las salas y hospitales estatales. De ah铆 que las propuestas para mejorar el acceso recaiga tambi茅n sobre el Estado como herramienta para solucionar el problema.
El 脥ndice de Confianza y Acceso a Vacunas (ICAV) elaborado por la Fundaci贸n Bunge y Born puntualiz贸 algunas de las causas que llevan a no aplicar las vacunas en nuestro pa铆s. Lejos de la creciente creencia sobre los sectores que militan contra la vacunaci贸n, se detectaron fallas en las prestaciones estatales del servicio en dos aspectos: por un lado, el acceso al vacunatorio; en segundo lugar, la falta de campa帽as de concientizaci贸n. "Comprar vacunas no garantiza que se apliquen”, resumieron el jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Ni帽os ‘Ricardo Guti茅rrez’ y l铆der del proyecto “Observatorio de la Salud del Ni帽o y el Adolescente” de la FBB, Eduardo L贸pez, y el director ejecutivo de la Fundaci贸n, Gerardo della Paolera.
En t茅rminos geogr谩ficos, sorprendi贸 que la Ciudad Aut贸noma de Buenos Aires no tenga buenos registros, mientras que los m谩s afectados por la falta de acceso fueron tanto el norte del pa铆s (NEA y NOA) como el conurbano bonaerense. La mayor causa para no vacunarse se englob贸 dentro de la falta de acceso, es decir: que trasladarse hasta un centro de salud fue demasiado caro o demasiado lejano, y que el mismo estuviese cerrado o no tuviera la dosis requerida. "Los centros p煤blicos abren de lunes a viernes, de 8 a 13 o 14. Si los padres trabajan en ese horario, se va a complicar. Hay que ampliar esa oferta”, agregaron.
El otro dato saliente fue que en t茅rminos etarios, la poblaci贸n adolescentre (entre 15 y 20 a帽os) es la que menor porcentaje de vacunaci贸n se aplica. Mientras en todos los otros rangos el 铆ndice supera el 90% de cobertura, en los j贸venes ronda el 75%.
Los especialistas recomendaron “una estrategia especial” debido a que es un grupo que “no suele ir al m茅dico”. De ah铆 que proponen alguna campa帽a de comunicaci贸n con famosos o un mensaje “que le haga saber que es bueno para 茅l, no que es obligatorio si no que es algo que lo va a beneficiar”.
Emergencia y plan integral
Respecto de la emergencia sanitaria que ser谩 tratada en el Congreso en los pr贸ximos d铆as, desde el ICAV remarcaron que el gobierno deber谩 adquirir nuevas dosis de las vacunas en las que se registran faltantes, y confirmaron que tambi茅n hay algunas trabadas en la Aduana, en un escenario ins贸lito donde el propio Estado impide su ingreso.
Asimismo, subrayaron que se debe trabajar sobre la distribuci贸n y la log铆stica para que llegue a todos los sectores en tiempo y forma: “no es la misma la estrategia para distribuir en los hospitales de un municipio que otro. En algunos casos, no se debe pensar en los centros de salud si no en llegar a los barrios donde no hay salitas ni siquiera”.
En ese sentido, destacaron la importancia de las campa帽as de informaci贸n p煤blica: “el kirchnerismo, con todas las cr铆ticas que hay sobre el F煤tbol para Todos, tuvo ah铆 un espacio enorme, que el gobierno siguiente discontinu贸 y no supo o no pudo reemplazar”, apuntaron.
Basta de anti vacunas
Apenas un 2% del total encuestado podr铆a ser se帽alado como integrante del grupo que rechaza las vacunas por considerarlas inefectivas o inseguras.
“El n煤mero es irrelevante”, se帽alaron aunque la mayor problem谩tica se da en torno de c贸mo se agrupan estos sectores, que muchas veces en comunidades cerradas y alejadas del Estado. “En t茅rminos de campa帽a se habla de bolsones poblacionales, que hay que detectarlos y focalizar el trabajo”.
As铆, mientras en provincias como Mendoza si alguien rechaza ser vacunado o aplicar las dosis a sus hijos son denunciados por los m茅dicos para que intervenga la Justicia, los autores de la encuesta remarcaron que no hay a nivel nacional un sistema que asegure una penalizaci贸n en caso de incumplir la obligaci贸n.
Pese a ser uno de los requisitos para recibir la Asignaci贸n Universal por Hijo, explicaron que el Estado “prefiere no cortar la asistencia antes que aplicar un estricto control del cumplimiento del calendario”, agregaron.
Pese a su marginalidad, advierten que un peque帽o grupo puede generar grandes complicaciones. "Si hay un 96% de la poblaci贸n vacunada, el restante puede contraer sarampi贸n y comenzar nuevamente el c铆rculo de contagio, y eso es muy peligroso”, remarcaron.
Por 煤ltimo, adelantaron que trabajan en un “observatorio de redes” para analizar los discursos circulantes en la sociedad en torno de la vacunaci贸n, y explicaron que “por cada fan谩tico que rechaza las vacunas, hay otras 10 personas que dudan pero igual cumplen su obligaci贸n. Al instalar el debate en los medios igualando ambas posturas como si hubiese un debate real, se alimentan las dudas en esos sectores”, por lo que insistieron en la responsabilidad de los medios de comunicaci贸n a la hora de la informaci贸n.