"La primera valla es la m谩s alta"

Manuel Belgrano, un pr贸cer due帽o de una f茅rrea voluntad, que ten铆a menos de 40 a帽os en la 茅poca de la Revoluci贸n de Mayo.聽

Por聽Jose Narosky聽

Manuel Belgrano no ten铆a todav铆a 40 a帽os en la 茅poca de la Revoluci贸n de Mayo, cuya Primera Junta integr贸.Vivir铆a solamente 10 a帽os m谩s. Siempre tuvo una salud precaria, pero su f茅rrea voluntad reemplazaba parcialmente sus desventajas f铆sicas. Belgrano, joven abogado, regres贸 de Espa帽a a su patria teniendo ya 23 a帽os.

脡l hab铆a nacido aqu铆, en Buenos Aires. Era sencillo en el vestir y parco en la expresi贸n. "S贸lo hablaba si ten铆a algo que decir": privilegio de pocos. En los diez a帽os que transcurrieron de 1810 a 1820, a帽o en que falleci贸, joven a煤n, fueron tantos los hechos que protagoniz贸, que no caben en esta breve cr贸nica.

Claro que el episodio de la creaci贸n de la Bandera no se puede omitir. Abraz贸 tambi茅n la carrera militar, aunque su verdadera vocaci贸n era su patria. Lo nombraron a帽os despu茅s brigadier del ej茅rcito, y se estableci贸 con sus tropas en la llamada Villa del Rosario. Corr铆a el a帽o 1812.

Belgrano sinti贸 que necesitaba dar a sus soldados un incentivo para las batallas que se avecinaban. El d铆a 27 de febrero de 1812 tom贸 una decisi贸n hist贸rica. Por su cristalina personalidad, no puede dudarse en cuanto a que no pens贸 siquiera que no estaba habilitado para crear una bandera.

Lo realiz贸 solamente como un est铆mulo para sus soldados. Y la prueba est谩 en que ese mismo d铆a escribi贸 lo siguiente a los miembros del Primer Triunvirato, que ya hab铆a reemplazado a la Junta de Mayo: "En este momento son las 6 y media de la tarde. Estoy con mi guarnici贸n. He dispuesto para entusiasmar a las tropas y a los habitantes de la zona, enarbolar una bandera. Y no teni茅ndola, la mand茅 hacer celeste y blanca, conforme a los colores de la Escarapela. Espero que sea de la aprobaci贸n de vuestras excelencias".

El Triunvirato rechaz贸 su sugerencia, pero Belgrano no se enter贸. Claro, las comunicaciones no eran las actuales. Desde ya que 茅l supuso que no habr铆a objeci贸n. Por eso, tres meses despu茅s, siempre en 1812, con motivo del segundo aniversario del 25 de Mayo de 1810, la enarbol贸 nuevamente, esta vez en Jujuy.

Su actitud fue considerada como un desacato y Belgrano fue amonestado muy severamente. Es que la justicia demasiado estricta roza la injusticia

Posteriormente, y como consecuencia de la victoria de Tucum谩n, la bandera -ya con autorizaci贸n- fue enarbolada en febrero de 1813, con motivo de su juramento de obediencia a la Asamblea del a帽o XIII, reci茅n instalada. Y pocos d铆as despu茅s la insignia patria tuvo su bautismo de fuego, dir铆amos legal o casi legal, durante la batalla de Salta.

Pero la consagraci贸n oficial de la bandera fue obra del Congreso de Tucum谩n en julio de 1816. Creo haberme referido extensamente a la bandera, pero muy poco al hombre Belgrano. Durante dos a帽os -1817 a 1819-, este patriota permaneci贸 acantonado con su ej茅rcito en Tucum谩n.

Coinciden todos los historiadores en su amplia modestia, tanto material como espiritual. Un ejemplo. Se alojaba en una humilde casona con techo de paja. 隆Y siendo ya jefe del ej茅rcito!, dorm铆a en un modesto catre y solamente 3 o 4 horas por la noche. Su comida era frugal. En plena madrugada, a caballo, sol铆a recorrer las guarniciones.

Era cort茅s, educado y tolerante. Pero inflexible en la disciplina. Hasta su ropa era sencilla. Belgrano fue un verdadero ejemplo como pol铆tico, como soldado y como hombre. Despu茅s de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma, el gobierno decidi贸 reemplazarlo con Jos茅 de San Mart铆n.

Belgrano, notificado, dijo: "隆Qu茅 suerte para la patria! Han elegido a San Mart铆n, que es un verdadero soldado. Me reemplazar谩 sin duda con ventaja".聽Cuando se encontraron San Mart铆n y Belgrano en la posta de Yatasto, para la entrega del mando, los uni贸 un abrazo interminable.

Y tambi茅n, un prolongado silencio de comprensi贸n. Era el abrazo de dos hombres "que volaron muy alto. Por eso dejaron huellas profundas en la historia de nuestra patria".聽Y lleg贸 el 20 de junio de 1820. Belgrano hab铆a cumplido hac铆a pocos d铆as 50 a帽os. A las 7 de la ma帽ana de ese d铆a, mor铆a en la vieja casa paterna, al 400 de la avenida que hoy lleva su nombre, en esta capital.

As铆 como fue austera su vida, tambi茅n lo fue su sepelio, al que asistieron unas pocas personas. Y un aforismo para Manuel Belgrano, ejemplo de sobriedad y nobleza interior, un hombre que s贸lo encontr贸 paz en la acci贸n.

"Muchos son el barniz. Pocos son la madera".

Como lo fue, por cierto, Manuel Belgrano.

Esta nota habla de: