Pasi贸n y devoci贸n por el Gauchito Gil

Miles de fieles se acercaron a Mercedes, Corrientes.聽Se calcula que m谩s de 300.000 peregrinos acudieron al sitio聽para rendirle tributo al santo popular.

El Gauchito Gil es una de las tantas figuras de devoci贸n popular en la Argentina. Si bien se lo venera diariamente, cada 8 de enero, miles y miles de fieles peregrinan a la vera de la Ruta Nacional 123, en cercan铆as de la ciudad correntina de Mercedes, donde se levanta el Santuario de su figura, sobre la tumba donde descansan los restos del Gauchito, asesinado hace 140 a帽os.

Esta fecha provoca un flujo impresionante de personas en el lugar, las cuales llegan a pie, a caballo o en bicicleta. Se calcula que m谩s de 300.000 peregrinos acudieron al sitio este lunes para rendirle tributo al santo popular.

Tambi茅n se pudo ver decenas de micros que llegaron de distintos puntos del pa铆s, cargados de cientos de fieles. Si bien la gran mayor铆a de peregrinos lleg贸 de Buenos Aires, tambi茅n fueron al Santuario importantes delegaciones de Jujuy, Mendoza y Tierra del Fuego, adem谩s de otras de menor tama帽o de pa铆ses lim铆trofes, como Brasil, Uruguay y Paraguay.

Las actividades comenzaron en el Santuario principal con la celebraci贸n de una misa encargada por un cura de la Iglesia Cat贸lica, instituci贸n que no reconoce a la figura del Gauchito Gil como referente cristiano. Sin embargo, hace cinco a帽os que acompa帽a con uno de sus representantes a los peregrinos que se hacen presentes en el Santuario.

Alrededor del templo se congregan puestos con objetos con la figura del Gauchito, como pa帽uelos, remeras, vinchas, estampitas, velas, medallas, pulseras y collares. Operativo de seguridad En una conferencia de prensa realizada en el Ministerio de Seguridad, el titular de esa cartera del gobierno de la provincia, Juan Jos茅 L贸pez Desimoni, brind贸 detalles sobre el accionar de las fuerzas para el 8 y 9 de enero.

El funcionario explic贸 que unos 250 efectivos participaron del operativo, centrados en controles en los caminos para el tr谩nsito de veh铆culos y de personas, como asimismo para brindar seguridad en el predio y en las inmediaciones del Santuario del Gauchito Gil.

鈥淪e estima que alrededor de 300.000 personas concurrir谩n a rendirle homenaje, se trata de la mayor concentraci贸n popular de la provincia. Por lo tanto es un esfuerzo importante que va a cumplir la polic铆a, se destinar谩n aproximadamente 250 efectivos, para garantizar que todo transcurra con tranquilidad y se desarrolle una fiesta en paz鈥, expres贸 el ministro Desimoni.

A su vez, el comisario general F茅lix Barboza, director de Coordinaci贸n e Interior, fue el responsable de encabezar el operativo e indic贸 que estuvieron 鈥減reparados para este tipo de evento y para darle la seguridad y la tranquilidad que los transe煤ntes y todo devoto que se acerque al lugar merecen鈥.

El culto del Gauchito Gil se ha extendido desde la provincia de Corrientes hacia el resto del pa铆s, observ谩ndose a lo largo de caminos urbanos y rurales santuarios caracterizados por banderas y cintas rojas.

El origen de una creencia popular

Antonio Mamerto Gil N煤帽ez, m谩s conocido como Gauchito Gil, naci贸 en 1840 en Mercedes, Corrientes. En tiempos de lucha entre colorados y celestes, el coronel Juan de la Cruz Salazar oblig贸 a Gil a alistarse en sus l铆neas.

Sin embargo, como no estaba de acuerdo en formar parte de la lucha, decidi贸 huir y se refugi贸 en el monte, momento en que el mito del Gauchito Gil comienza a construirse. Por lo tanto, sus detractores lo acusaron de desertor y de volverse 鈥渂andolero鈥.

Una vez detenido, confes贸 que la causa de su deserci贸n hab铆a sido la aparici贸n de Vandeyara, un dios guaran铆, que le hab铆a dicho que no deb铆a pelear con hermanos de la misma sangre. Al llegar a un paraje ubicado a unos 8 kil贸metros de Mercedes, el sargento Vel谩zquez decidi贸 matar al gaucho, quien le dijo que, al asesinarlo, se iba a enterar que su hijo estaba muy enfermo.

Sin darle importancia, lo degoll贸 y, al llegar a su casa, se enter贸 de que la noticia era cierta. Por tal motivo, el sargento le rez贸 a la figura del gaucho e, inexplicablemente, su hijo logr贸 curarse.

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