Peligros que enfrenta el Papa
La vulnerabilidad de Francisco y sus palabras, que se quieren tapar. La custodia, lenta en reaccionar.聽
Por聽Alicia Barrios聽
abarrios@cronica.com.ar聽
La vulnerabilidad qued贸 al descubierto. En el trato pr贸ximo, afectivo con los fieles, de estar al alcance de todos, una mujer china tom贸 a Francisco del brazo, en una actitud violenta, forz谩ndolo a acercarse a ella y poni茅ndolo a punto de perder el equilibrio. Bergoglio se defendi贸 de la situaci贸n para no caerse. Reaccion贸 como cualquier mortal com煤n y corriente lo hubiera hecho.
Pero la custodia tard贸 en intervenir. Lo hizo despu茅s del episodio, que sin duda contrari贸 a Su Santidad. Eran ellos quienes, atentos, deber铆an haber hecho su trabajo. Es inexplicable que esto no haya sucedido. Si bien es cierto que Jorge聽Bergoglio intenta estar lo m谩s pr贸ximo de la gente, hay l铆mites. Sus custodios lo saben. Ese l铆mite es no permitir el acceso al Papa de personas que muestran no tener la calidad de afecto que amerita la circunstancia.
Jes煤s, reci茅n nacido, se reflej贸 en el rostro de su madre. De ella recibi贸 las primeras caricias, con ella intercambi贸 las primeras sonrisas. Con ella inaugur贸 la revoluci贸n de la ternura. La Iglesia, mirando al ni帽o Jes煤s, est谩 llamada a continuarla.
— Papa Francisco (@Pontifex_es) January 2, 2020A esa mujer le sobr贸 tiempo para cualquier otra cosa: lastimarlo, atentar contra 茅l. Esto merece ser revisado, porque es grave. En un gesto de humildad sin precedentes, en el Angelus, Francisco pidi贸 perd贸n. Habl贸 de la paciencia del amor: "El amor nos hace pacientes".
Reconoci贸 que muchas veces 茅l, como todos, pierde la paciencia. Dijo que hab铆a dado un mal ejemplo. Los medios que jam谩s mencionan a Francisco, quienes lo ignoran, pasaron un d铆a entero con otras voces que sumaron s贸lo para hablar de la reacci贸n del Papa y criticarlo, tapando lo m谩s importante, que fueron sus homil铆as, especialmente la de estos d铆as, en la que invit贸 en un mundo dividido, a la reconciliaci贸n y la fraternidad.
Se refiri贸 a los conflictos y las guerras que no dejan de afectar a los m谩s pobres y d茅biles. "Todav铆a hoy a tantos hombres y mujeres, ni帽os y ancianos se les niega la dignidad, la integridad f铆sica, la libertad, incluida la religiosa, la solidaridad comunitaria, la esperanza del futuro. El deseo de paz est谩 profundamente inscrito en el coraz贸n del hombre y no debemos resignarnos a nada menos que eso".
Se silenci贸 al Papa en los medios, a prop贸sito del episodio poco feliz con la mujer, que fue magnificado con ese fin. Ni m谩s ni menos, dijo: "La mujer debe estar plenamente asociada a los procesos de toma de decisiones". Puso el ejemplo de Jes煤s, que al nacer se reflej贸 en el rostro de su madre, recibi贸 sus primeras caricias e intercambi贸 sonrisas con ella.
Pidi贸 por un mundo que sea casa de paz y no un patio de guerra. Llam贸 a apreciar la dignidad de cada mujer. Como si esto fuera poco, afirm贸 que, cuando las mujeres pueden transmitir sus dones, el mundo se encuentra m谩s unido y m谩s en paz. Por eso, una conquista para la mujer es una conquista para toda la humanidad.
Francisco habl贸 de contenidos muy importantes, existenciales. Denunci贸 que el cuerpo de la mujer se sacrifica en los altares profanos de la publicidad, del lucro, de la pornograf铆a. Las mujeres son fuente de vida, sin embargo, son continuamente ofendidas, golpeadas, violadas, inducidas a prostituirse y a eliminar la vida que llevan en el vientre.
Esto, tan esencial como la vida misma, fue opacado, con intencionalidad, por una mujer oriental que lo tom贸 de sorpresa, cuando lo agarr贸 bruscamente del brazo y lo empuj贸 hasta casi hacerlo rodar por el piso. La noticia no fue s贸lo esto, sino la respuesta en茅rgica del Papa, que se defendi贸 de un ataque violento. Sin palabras.