¿Por qué se da y cómo sobrellevar la repitencia escolar?
Son múltiples los motivos por los que un chico puede llegar a esta instancia. La circunstancia puede revertirse si las familias y el colegio acompañan al adolescente desde el inicio de clases.
Llegar a diciembre y encontrarse con que nuestro hijo repetirá de año escolar, no debe ser una situación fácil de sobrellevar. Y es que el mundo interior de los chicos puede ser tan diverso como desconocido para muchos padres si no se los intenta escuchar y acompañar durante todo el año lectivo. Por eso Crónica consultó a especialistas que afirman que el problema hay que detectarlo desde el inicio de clases y que es primordial trabajar como familia en conjunto con el colegio antes que sea demasiado tarde.Â
Según los resultados de las pruebas Aprender 2017 que se toman en todo el paÃs, unos 400 mil alumnos que en marzo empezarán las clases en la secundaria, el año que viene se encontrarán cursando nuevamente el mismo año, estudiando los mismos contenidos pero en otro curso y con compañeros más chicos. De acuerdo a los últimos datos oficiales, el porcentaje de repitentes en la secundaria argentina es del 10,1%.Â
"Lo primero que piensan los padres es 'me repitió', como una herida narcisista, se sienten muy frustrado con la 'falla' del hijo. Tienen también la impotencia de no poder hacer nada por una ley que dice que el chico en su trayectoria escolar no llegó a los objetivos que se esperaban para ese nivel. Entonces esa organización escolar no te da otros recursos para que el chico se equipare con el resto, la única posibilidad es que vuelva a ver determinados contenidos para poder cumplirlo", comenta la Lic. Alejandra Libenson, psicóloga y psicopedagoga Especialista en crianza, vÃnculos y nuevas parentalidades.
Si bien es inevitable preguntarse ¿Por qué repitió?, lo ideal serÃa no llegar al punto de cuestionarse eso, sino tomar riendas en el asunto y plantear un trabajo en conjunto con el niño y el colegio desde inicios de clases.
"El acompañamiento hace muchÃsimo efecto, la sensación de los chicos de sentirse atendidos también. Hay que trabajar todo el año para intentar contenerlos y ayudarlos a que lleguen al objetivo, si no llegan hay que preguntarle; qué paso, qué necesitas, cómo te ayudo, pero probablemente al final ya no quede otra. Si estamos discutiendo esto en diciembre, ya pasó el año y jugamos todo el partido. Creo que a mas tardar en el mes de abril hay que ver quien viene con dificultades y ayudarlos", comenta Gustavo Iaies, especialista en educación.Â
Y agrega: "Esto no es habitualmente lo que pasa en las escuelas. Cuando uno mira la geometrÃa del aula, en los bancos de atrás generalmente están los chicos con dificultades de los que nadie se ocupa, y en los bancos de adelante los chicos atentos y que preguntan. En algún lado hay que pensar en una dinámica donde estos chicos no queden como ´los de atrás´y los que van a fracasar, alguien los tiene que ayudar a mejorar".
Los factores de repitencia pueden ser múltiples y únicos en cada alumno, no puede hablarse en términos genéricos. "Pueden tener que ver con un desfasaje entre la edad del chico y los objetivos que se plantean en ese nivel, y también aspectos psicológicos del niño con un malestar personal o alguna situación familiar y que no pueda estar disponible al servicio del aprendizaje. También puede haber una dificultad producto de un mal vÃnculo con el docente y con los contenidos le transmite", indica Alejandra.Â
Los daños que le pueden generar al adolescente repetir de curso, pueden afectar principalmente a su autoestima. Pierden a sus compañeros y hasta pueden sentirse inferiores a ellos por no haber podido cumplir con los objetivos previstos.Â
"Lo mas probable es que la pase tan mal como el año anterior, o peor porque pierde su grupo de pertenencia. Está con chicos menores que él, puede sentir vergüenza por ser el único que repite y piensa que 'es un burro' o 'que no le da la cabeza', cuando en realidad no necesariamente repetir tiene que ver con la inteligencia, sino otros factores que obstruyen que pueda demostrar su capacidades", asegura la psicopedagoga.Â
La educación argentina está atravesando una crisis severa, según datos que surgen de un informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano, de 2003 hasta 2017, las escuelas primarias públicas perdieron un 6% de alumnos.
Iaies plantea nuevamente la necesidad de una nueva dinámica de trabajo. "Cuando uno mira las encuestas del Ministerio, se ve que los pibes quieren llegar al final, trabajar, ir a la universidad. Es la gran mayorÃa. El tema es cuando la escuela los va venciendo en la idea de que pueden, yo creo que hay que agarrarlos desde muy temprano, ver qué está pasando y armar un esquema de trabajo con los chicos que tienen dificultades"