¿Por qué un comentario en las redes sociales es mucho más que un simple comentario?

Los posteos de tres de Los Pumas probaron que, todo lo que se escribe en la web y en las plataformas de interacción queda para siempre. Cronica.com.ar habló sobre los riesgos de estas prácticas con una especialista. 

Algunos de los integrantes del Seleccionado Argentino de Rugby, Los Pumas, fueron criticados por posteos discriminatorios y racistas que realizaron varios años atrás. No son los primeros ni serán los últimos porque lo que se escribe en la web queda ahí para siempre. ¿Por qué se debe ser cuidadoso a la hora de postear en las redes sociales y cuáles son las consecuencias que esto puede provocar?

María Zysman, presidenta de Libres de Bullying, en diálogo con Cronica.com.ar explicó que existe lo que se llama la huella digital digital, que es "aquella huella que vamos dejando en todas las redes o en todos los espacios de la web" como los comentarios, los likes, los posteos y todo contenido que se comparte a través de las redes sociales y otros espacios de internet. 

"De la misma manera que la huella del dedo no la podemos cambiar y nos identifica, la huella digital digital también nos identifica y puede ser recuperada en cualquier momento por cualquier persona que lo quiera hacer", expresó Zysman y agregó:  "Cuando genera o puede generar problemas, ya es tarde".

 

 

"L a huella digital digital también nos identifica y puede ser recuperada en cualquier momento", María Zysman, presidanta de Libres de Bullying.

 

Sobre las consecuencias, la especialista explicó: "Tiene que ver con haber expuesto ciertas ideas que el otro las interpreta y las utiliza para lo que quiera. Desde para armar un grupo en contra de alguien hasta vengarse por algo con un otro. Cualquier tipo de acción que el que lea quiera llevar adelante lo va a poder hacer".

Como en el caso del actual capitán de Los Pumas, Pablo Matera, los posteos discriminatorios fueron realizados unos siete años atrás, cuando el jugador de rugby tenía 19 años, pero sus dichos fueron conocidos publicamente a sus 27. 

 

"Lo más grave es que los chicos cuando postean cosas a los 14, 15 años, muchas veces lo hacen sin pensar, sin tener en claro algunas ideas o sin tener en claro qué es lo que van a hacer más adelante. Cuando esto aparece a los 25 o 30 años, les gustaría ir para atrás pero es absolutamente irreversible", dijo Zysman. 

Lo más grave es que los chicos cuando postean cosas a los 14, 15 años, muchas veces lo hacen sin pensar, sin tener en claro algunas ideas (...) Cuando esto aparece a los 15 o 30 años, les gustaría ir para atrás pero es absolutamente irreversible".

 

Estrategias para cuidar nuestra huella digital digital

 

Por estas razones, la presidenta de Libres de Bullying hizo algunas advertencias para los usuarios de las redes sociales,  que en muchos casos son menores de edad. "Recomiendo que haya más educación en todo lo que tiene que ver con los medios digitales, que sepamos y sepan los padres y docentes,  que los chicos utilizan las redes y los juegos en red para dejar huella de alguna manera y que puedan trabajar respecto de lo que es el freno de los impulsos, entre otras cosas", advirtió. 

 

 

 

"Las redes no están pensadas para chicos y cuando son utilizadas por adolescentes, desde lo políticamente correcto,  las redes los protegen. Si los chicos dijeran la edad real que tienen, las mismas redes les irían limitando las acciones. Esas son formas de cuidarlos desde afuera y desde el control, debe decidir uno como adulto qué se le muestra y qué no", expresó Zysman. 

Para la licenciada en psicopedagogía y directora del equipo interdisciplinario de diagnóstico, prevención e intervención, Libres de Bullying, se debe "trabajar en el control" de los niños, niñas y adolescentes, y en la "propia decisión" de ellos sobre lo que quieren decir a la hora de escribir posteos en sus redes sociales o en cualquier espacio de internet.  

 

"Ver si eso que van a mostrar de ellos es lo que les gustaría que se vea de ellos mismos dentro de mucho tiempo. Esto implica diálogo, charlas. Implica que como padres y docentes pensemos qué es lo que nosotros hacemos también con nuestras propias redes", explicó y amplió: "Invita a pensar también en qué es íntimo, en qué es público, en qué es privado y en qué espacios cada uno decide mostrar ciertas cosas".

 

"Las redes no entienden el tono emocional de aquello que uno dijo"

 

Como también, explica la especialista, "el por qué se va a buscar discutir en las redes todos los temas que a uno le preocupan".

 

"Todo esto se tiene que trabajar con los chicos pero previmanete tenemos que pensarlo entre los adultos. Qué pasa con el odio, qué pasa con todo lo que uno vuelca sin demasiada reflexión, sin demasiada evaluación, y lo vuelca en redes donde efectivamente queda registrado", advirtió. 

Para Zysman, "las redes no entienden el tono emocional de aquello que uno dijo". Todo lo que se publica "está escrito y ahí queda escrito". "Las redes no entienden si fue irónico, si tiene doble sentido, si fue una broma, el contexto está corrido siempre. Queda la palabra escrita descontextualizada", subrayó Zysman. 

"Tenemos que trabajar en la falta de emociones que generan las redes, en la falta de evaluación de la emoción del otro, de la empatía, del valor de la palabra escrita. Acá lo que está en juego es qué pasa con los chicos,  con su búsqueda de la identidad, en lo que plantean con la búsqueda de la identidad. Esto que refiere a la necesidad de tener seguidores, de ser mirados y en cómo no evalúan o no piensan cuánto están dispuestos a pagar para ser reconocidos. Porque si para tener más o menos likes uno tiene que hacer determinadas cosas que los ponen en riesgo,  sería preferible no buscar esos likes. Pero sabemos que los buscan", expresó. 

 

Tenemos que trabajar en la falta de emociones que generan las redes, en la falta de evaluación de la emoción del otro, de la empatía, del valor de la palabra escrita".

En esa búsqueda de un espacio social, para Zysman, como en el espacio de los chicos y las chicas con sus amigos,  y por esa "necesidad de no quedar afuera",  van "haciendo cosas que dejan huella y que esa huella no hay que esperar demasiado para que tengan consecuencias".

 

"Lo que queda escrito, queda plasmado y  muestra siempre una parte que es parcial del ser humano, no lo muestra todo", aseguró la psicopedagoga. 

 

 

Con respecto a quienes reciben directa o indirectamente esos mensajes discriminatorios, racistas o violentos, explicó: "Las cosas que se dicen muchas veces son generales, 'ciertos grupos son así, ciertas minorías o mayorías son de determinada manera', no es que van con nombre y apellido. Pensándolo desde lo general uno lo lee y se identifica. Y eso habla más de quien lo escribió que de uno. El que lo lee debe tratar de no tomarlo de forma personal".

 

"Igualmente para nadie es agradable leer mensajes que están llenos de discriminación, racismo, xenofobia, destrato, soberbia. Cuando aparecen mensajes discriminatorios hay una cuestión soberbia y de impunidad que arrasa y puede lastimar. Y va a depender de cómo está uno parado,  si lo lastima más o menos,  pero que es doloroso es doloroso. Incluso para los que no estamos participando de ese hecho puntual, ver como alguien impunemente agravia, agrede, discrimina, ultraja a cualquier tipo de persona,  es doloroso", concluyó. 

 

¿Qué es la huella digital digital?

 

 

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