Septuagenario dijo que fue secuestrado por el "pombero"
Tras estar fuera de su casa de聽Misiones durante once d铆as, el hombre declar贸 que se lo hab铆a llevado el m铆tico personaje que habita en la selva mesopot谩mica.
Un hombre de 71 a帽os estuvo desaparecido por once d铆as en la provincia de Misiones, y tras聽ser hallado por efectivos policiales locales y familiares, dijo haber sido atrapado por el "pombero", un particular personaje que dicen los nativos "vive en la selva mesopot谩mica".
Esta historia tiene como protagonista a Carlos Simon, quien聽toda su vida trabaj贸 en la chacra, con el esfuerzo f铆sico que ello implica. A los achaques de su edad, hace seis meses les agreg贸 un ACV que le dej贸 secuelas en la vista y rest贸 movilidad a sus piernas.聽
Pero a pesar del deterioro de su salud, vivi贸 algo que sorprende a su familia, vecinos y autoridades que lo buscaron durante once d铆as por montes y colonias, hasta que finalmente fue encontrado a unos ocho kil贸metros de su casa, recostado sobre unas ramas, a orillas del arroyo Chap谩.
“Lo van a encontrar vivo, al lado del agua”, vaticin贸 dos d铆as antes un curandero de la zona ante la consulta desesperada de Mariana, la hija de don Carlos.
Coincidencia o milagro, pero sucedi贸 tal cual. El 煤ltimo martes, alrededor de las 15.30, un sobrino del anciano fue el primero en divisarlo y, tras un primer golpe de ojo, crey贸 que no respiraba.
“Ya no ten铆a fuerza para caminar porque no com铆 nada en once d铆as. S贸lo tom茅 agua y naqui茅 (masqu茅) mi tabaco en cuerda que ten铆a en el bolsillo. Estaba recostado en la sombra y me dorm铆. En un momento pens茅 que estaba so帽ando que me llamaban, pero hab铆a sido que era mi sobrino que me encontr贸. Ya era hora, le dije todav铆a”, coment贸 con una sonrisa a medias.聽
Don Simon (quien vive en el Paraje Chap谩) asegur贸 a El Territorio no recordar c贸mo sali贸 de la vivienda y su relato adquiri贸 color mitol贸gico. Su hija sigui贸 atentamente el relato que ratific贸 lo que tantas veces escuch贸 en rondas de mate, ya que en la colonia es habitual contar casos de seres m铆ticos.
“Muchas cosas no recuerdo ni s茅 c贸mo me perd铆. Me di cuenta y estaba en el medio del monte, descalzo porque perd铆 mis zapatos. Quer铆a volver a casa pero no encontraba camino ni trillo. Camin茅, camin茅 y qued贸 de noche. Me acuerdo que hizo fr铆o, que llovi贸”, precis贸.聽
En ese punto su hija acot贸 que la primera noche llovi贸 torrencialmente y hasta cay贸 granizo, aunque en ese momento la familia cre铆a que el abuelo estaba en casa de un hermano: “El viernes (30 de agosto) mi esposo se levant贸 a las 6 y pap谩 ya no estaba, pero primero pens茅 que se fue a la casa de su hermano Cacho a buscar verduras, como sol铆a hacer. 脡l iba y se quedaba uno o dos d铆as, por eso estaba tranquila. Pero el lunes no volvi贸, fuimos hasta lo de mi t铆o y nos dijo que pap谩 no estuvo con 茅l. Entonces hicimos la denuncia”.
Inmediatamente la familia y los vecinos iniciaron la b煤squeda, aunque los d铆as pasaban sin novedades favorables y “empezamos a pensar lo peor”, reconoci贸 Mariana. Personal policial se sum贸 a las tareas de rastrillaje por chacras y arroyos. Nadie lo hab铆a visto, fue como si se lo trag贸 la tierra.
“Para m铆 es un milagro que pap谩 est茅 vivo. C贸mo aguant贸 tantos d铆as sin comer”, se pregunt贸, al tiempo que ponder贸: “Apenas se rasp贸 un poco las piernas. Nada m谩s. Tuvo un Santo aparte”. Ah铆 don Simon apunt贸 al autor de su infortunio: “Fue el Pombero. Un hombrecito petiso, de gorra y bast贸n. Me at贸 los pies y quer铆a mi tabaco, pero no le di. Por eso me dej贸 en el monte”.聽
Mariana, la hija de Carlos, destac贸 el acompa帽amiento de los vecinos y efectivos policiales en la b煤squeda.聽“La gente camin贸 kil贸metros, todos estaban preocupados y nos ayudaron. Mi pap谩 es una persona muy querida y todos sintieron lo que pas贸. As铆 tambi茅n quedaron contentos cuando le encontramos”, destac贸.
Diego Fern谩ndez, sobrino del anciano, fue quien lo hall贸 a orillas del arroyo, tras lo cual avis贸 a los uniformados que rastrillaban la zona. En tal sentido, Mariana se mostr贸 sorprendida por la recuperaci贸n.聽
“Le llevaron al hospital de Ober谩 para las curaciones, le pusieron un suero y esa misma tardecita volvi贸 a casa. Baj贸 unos cuantos kilos, pero ya est谩 recuperando porque tiene buen apetito”, coment贸 satisfecha.