Su salud es delicada pero podrían quedar en la calle

Son pacientes oncológicos del Hospital Garrahan. El ministerio de Desarrollo Social prometió no abandonarlos, pero igualmente crece la preocupación ya que este organismo es el que no abonó los hoteles de los familiares y por eso quieren desalojarlos. 

Verónica sostiene en sus brazos a la pequeña Vicky, que deberá ser sometida a un nuevo tratamiento.

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Sus niños están enfermos y ellos no bajan los brazos. Lo abandonaron todo para acompañarlos, darles fuerzas, mimarlos y ser su sostén. Pero la burocracia atenta contra ellos. Y es que los padres de los pequeños que reciben un tratamiento oncológico en el Hospital Garrahan, y que viven en otras provincias, podrían quedarse en la calle si los dueños de los hoteles en los que paran los desalojan por falta de pago.

No se trata de un incumplimiento propio, si no del Ministerio de Desarrollo Social, cartera desde la que, sin embargo, aseguraron que “garantizarán el alojamiento” de los damnificados. “En el hotel me avisaron que me esperaban hasta el viernes y que si no me tenía que ir porque no habían pagado. Estoy desesperada porque no tengo donde ir”, indicó Verónica Díaz, de Santiago del Estero, madre de Vicky, una niña de tres años con neuroblastoma, un cáncer infantil que afecta el sistema nervioso.

Vicky es paciente del Garrahan desde que nació, fue operada y estuvo con quimioterapia años anteriores y ahora está a la espera de un nuevo tratamiento que consiste en un trasplante de células madre, para lo que están en la ciudad de Buenos Aires desde enero. Verónica aseguró: “Somos muchas las madres de pacientes oncológicos que estamos en esta situación” y agregó que además del alojamiento les sacaron “una tarjeta que nos daban para comprar comida”.

La mujer afirmó que desde Desarrollo Social le dijeron que tenía que hacerse cargo la provincia. “Yo fui a la Casa de Santiago del Estero y me dijeron que no tenían para darnos esa plata. Yo no puedo pagar esto, estoy sin trabajo y además ella no puede estar en cualquier lugar porque por su enfermedad necesita mucha higiene”, señaló.

En la misma situación está Natalia Ossio, mamá de Mateo, un nene de 10 años nacido con hidrocefalia que se encuentra en la ciudad de Buenos Aires desde hace un año y cuatro meses por el tratamiento de su hijo. “Estamos esperando cama para que le hagan una operación en la columna, tienen que ponerle 20 tornillos”, relató.

La mujer, oriunda de Jujuy y de donde huyó a San Juan con tres hijos escapando de los golpes del papá de Mateo, señaló que “en el hotel me dijeron que no le pagaban y que me tenía que ir, somos unas 20 familias sólo en ese hotel”. Por su parte, fuentes ministeriales informaron que estos subsidios habitacionales eran abonados por el área de Desarrollo Social pero que dicha cartera pasó a la órbita del Ministerio de Salud de Nación, lo que ocasionó la demora en el pago, y aseguraron que a más tardar este miércoles, se va a acreditar el dinero correspondiente.

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