Tras cuatro meses cerrada, vende los caballos de la calesita
Ocurri贸 en Santa Fe, que pese a estar en fase 5 a煤n hay actividades que no est谩n permitidas. El negocio familiar llevaba 70 a帽os.聽
La cuarentena en Santa Fe se encuentra en la fase 5, es decir, hay una importante apertura, pero no todas las actividades ya fueron retomadas y los que permanecen cerrados atraviesan una situaci贸n muy cr铆tica. Uno de ellos es Sergio Dalmasso, quien continu贸 el legado que su abuelo inici贸 en 1950: el de las calesitas. "Se olvidaron de nosotros", lament贸.
Desde que la pandemia lleg贸 al pa铆s, el hombre, de 58 a帽os, debi贸 cerrar sus dos calesitas, una de ellas ubicada en Funes y la otra en el parque nacional de la Bandera en Rosario. "Ac谩 abrieron todos los restaurantes, bares, hoteles, shoppings, pero se olvidaron de nosotros. No nos han tenido en cuenta como rubro", expres贸 Dalmasso, quien no se resigna a cerrar el negocio que inaugur贸 su abuelo en 1950.
Sin embargo, las cosas no van en la direcci贸n que quisiera y la econom铆a, despu茅s de cuatro meses sin poder trabajar, se puso cada vez m谩s apremiante. "Cuando empez贸 todo esto pens茅 que 铆bamos a estar 40 d铆as, pero el tiempo pas贸 y ahora ya no s茅 qu茅 hacer. Vend铆 todo: veh铆culos, d贸lares, oro", cont贸 y agreg贸 que tuvo que tomar una muy dif铆cil decisi贸n: "Me deshice de todo y ahora no me qued贸 m谩s que desarmar la calesita y vender los caballitos. Siento una tristeza enorme porque uno ya vivi贸 crisis, como la del 89 o la del 2001, pero esta es la primera que no te dejan trabajar. La primera vez que factur茅 cero".
"En un principio puse en venta el carrusel, pero 驴qui茅n iba a comprar una calesita hoy? Nadie. Entonces, la 煤nica soluci贸n que encontr茅 fue vender los caballitos", agreg贸. Mientras aguarda que llegue el ansiado momento de la autorizaci贸n para abrir, asegur贸 que "todos los calesiteros" la est谩n "pasando muy mal".
"Deber铆an tener en cuenta que nosotros podemos controlar haciendo buen protocolo y cuidar a los chicos. Si pudieron abrir las ferias populares, 驴por qu茅 no podemos hacerlo nosotros?", se pregunt贸.
Una historia familiarDesde 1950 que la familia Dalmasso est谩 vinculada a las calesitas. Todo comenz贸 con su abuelo. "Somos pocos en esto, y por lo general viene de tradici贸n, se hereda. Todo empez贸 cuando mi abuelo viaj贸 con mi pap谩 a Alta Gracia, en C贸rdoba. Ah铆 vio una calesita por primera vez, era el a帽o 1950. Y tambi茅n vio un poco el negocio. Como en ese momento en Rosario no hab铆a calesitas, habl贸 con mi abuela para vender su casa y as铆 poder comprar su primer carrusel. Y ah铆 empez贸 todo. Se instalaron en Rosario y despu茅s, pas贸 la vida", concluy贸.