Una ayuda vital para enfrentar el cáncer

La fundación "Donde Quiero Estar", con su sede en Belgrano, brinda clases de arte y reflexología para optimizar la calidad de vida del paciente en tratamiento oncológico. Testimonios conmovedores.

La pintura, una buena manera de escaparle a los problemas.

@soficrotti

"El arte es una forma muy humana de hacer la vida más soportable", decía el autor norteamericano Kurt Vonnegut. Y es así como Mirta y Alicia lograron superar las sesiones de quimioterapia luego de ser diagnosticadas con cáncer.

La pintura llegó a sus vidas de la mano de Donde Quiero Estar, una fundación que brinda clases de arte y reflexología en 16 hospitales públicos del país y en su sede de Belgrano.

La idea nació con Victoria Viel, después de que su hijo de 17 años muriera por un tumor cerebral: "Luego de su muerte desarrollé un programa para acompañar a embarazadas de alto riesgo que llevé al Hospital de Clínicas. Me equivoqué de piso y en vez de dejarlo en Maternidad lo llevé a Salud Mental. Allí me invitaron a trabajar en psicoprofilaxis oncológica con pacientes con cáncer de mama y útero. Comencé dando clases de gimnasia localizada, sesiones de fotografía y de reflexología para que los acompañantes pudieran aliviar a sus familiares".

En constante crecimiento

Actualmente, la fundación cuenta con 120 voluntarios, que ofrecen su tiempo y conocimientos a pacientes con cáncer para hacer que el tratamiento sea más llevadero.

"En noviembre de 2012 comencé la quimioterapia en el Hospital de Clínicas y ahí encontré a la gente de la fundación. El arte y la reflexología me sacaban de ese lugar. Me di cuenta porque un día la enfermera me dice: 'Ya está'. Y yo le digo que no terminé mi pintura. Y ella me sonrió y me dijo: ‘Hablaba de la medicación'", asegura a Crónica Mirta Xaubet, de 70 años, diagnosticada con un mieloma múltiple en 2011.

Para ella, la dedicación de los voluntarios es motivo de emoción. "No nos dicen pacientes, nos dicen artistas". "En 2013 me dieron el alta, volví a trabajar y el mieloma se remitió. Los médicos no podían creer lo bien que estaba recuperada, creo que en gran parte es por lo que vivimos con el arte y la reflexología", sostiene Mirta.

Alicia Temeladri, de 62 años, fue diagnosticada con cáncer de mama en 2015 y luego de quimioterapia y rayos, sus últimos estudios mostraron metástasis en la axila y pulmones.

"Volví a hacer quimioterapia, terminé hace un mes", cuenta. Cuando comenzó el tratamiento, tuvo que dejar su trabajo pero quería ocupar su tiempo libre: "Busqué por internet y ahí apareció Donde Quiero Estar. Estaba calva, en pleno proceso de quimio. Me hicieron una entrevista y me admitieron".

"Estoy sorprendida con las cosas que hacemos, nuestra profe, Sol Bozzuto, saca lo mejor de cada uno". Y destaca: "Te ayuda a no estar todo el tiempo pensando en la enfermedad y el tratamiento".

Alicia ahora ve la vida de otra manera. "Hay enfermedades que curan. Me hizo ver el aquí y el ahora. El arte te cambia todo. Le quita lo trágico y lo llena de esperanzas y de alegría. Lo más valioso que tiene un ser humano es el tiempo y ellos lo brindan", reflexiona.

Y la pregunta es... ¿dónde querés estar? Y Alicia no duda: “Disfrutando de cada instante, aprendiendo que la vida es el minuto que tenemos por delante. Estoy contenta de estar aquí, no importa el tiempo que sea”.

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