Una mujer que se convirti贸 en el ejemplo de todo un pueblo
El Rinc贸n de los Abuelos聽Ocurri贸 en un peque帽o pueblo de聽Mendoza. Desde el centro de jubilados de Bowen ayuda a quien lo necesita.聽
Por聽Francisco Nutti聽
@frannutti聽
Bowen es un pueblo mendocino de fachadas antiguas y muy bien conservadas. Su principal caracter铆stica es el paisaje agreste que atrae a turistas en busca de un contacto distinto con la naturaleza. Pero muy pocas personas ajenas al lugar, donde cada ma帽ana amanecen poco m谩s de 9.000 habitantes, saben la historia de Irma Rold谩n, m谩s conocida como Cuki, la jubilada solidaria que dedica su vida a ayudar a los dem谩s.
"Siento que necesito poner un granito de arena para ayudar a la gente. No me quiero morir sin dejar un rastro", dice en di谩logo con Cr贸nica聽Rold谩n, que actualmente es primera vocal del Centro de Jubilados y Pensionados de Bowen. "No me desconecto nunca, paso todo el d铆a pensando en c贸mo solucionarle la vida a mis pares y no lo hago por dinero, lo hago porque lo siento", explica la mujer, de 72 a帽os, que al estar tan comprometida con su causa decidi贸 crear un ciclo radial llamado Jubilados en Acci贸n, destinado a recibir los reclamos de los adultos mayores.
"Mi programa ya cumpli贸 10 a帽os al aire, va los martes y jueves de 18 a 20.30 por la 94.7 FM del Este y se inici贸 ante una notable falta de necesidades, por lo que me propuse hacer algo", cuenta. En su programa de radio, Rold谩n le presta el o铆do a la gente grande para que realice sus respectivos reclamos o para que le cuente sus problemas, que ella misma tratar de solucionar siempre y cuando est茅n a su alcance.
"Cuando qued茅 viuda mi 煤nico objetivo fue que las personas mayores tuvieran un bienestar. Yo pas茅 por una mala experiencia con mi madre porque muri贸 sin tener una pensi贸n, entonces decid铆 luchar por eso. Porque los jubilados tengamos una vida m谩s justa", se帽ala para luego agregar que a partir de ese momento supo que cuando ayuda a alguien tambi茅n est谩 ayudando a su madre.
"En el pueblo nos conocemos todos. Aqu铆 no somos un n煤mero, somos personas con nombres y apellidos. Por eso quiero estar presente en cada uno de los abuelos que me necesiten", dice Cuki, que fue presidenta ocho a帽os del Centro de Jubilados de Bowen, donde desde hace 26 integra la comisi贸n y que tiene mil socios.
"Desde que me levanto hasta que me acuesto estoy con esto. Muchas veces entregamos bolsones con alimentos a quienes m谩s lo necesitan y ayudamos a la gente como podemos, a nosotros nos donan sillas de ruedas, camas ortop茅dicas y a su vez le solucionamos de a poco el problema a los jubilados", dice.
"Vida, nada me debes. Vida, estamos en paz", aclara la mujer, que antes de ponerle fin a la comunicaci贸n se describe como "una jubilada m谩s, que est谩 del lado del pueblo, y que s贸lo quiere ayudar".