Villa Crespo, un barrio que no olvida a sus h茅roes
A dos semanas de la muerte de los dos bomberos, el dolor de sus compa帽eros.
Por Florencia Guerrero
fguerrero@cronica.com.ar
"Gracias”, dice un cartel ploteado con las im谩genes de dos fotos y un cresp贸n. Hace dos semanas se instal贸 justo all铆, en el frente del Cuartel 6, de los Bomberos de la ciudad, sobre la calle Corrientes, a la altura de Villa Crespo, donde esos dos hombres que ya no est谩n trabajaban.
La tarde del 2 de junio cambi贸 la vida y la circulaci贸n en el barrio, ahora los vecinos acercan flores en memoria del comandante Ariel Gast贸n V谩zquez y el subcomisario Maximiliano Firma Paz, pertenecientes a la Polic铆a de la Ciudad, que participaron en el operativo por el incendio en la perfumer铆a Pigmento y fallecieron en servicio.
“脡ramos amigos hace a帽os, con Ariel entramos juntos a la Escuela de Bomberos y promocionamos en el mismo tiempo. Yo le present茅 a Selva, su mujer. Era mi familia y, aunque sabemos para lo que nos formamos, su ausencia es dif铆cil”, dice a Cr贸nica,聽Diego Coria, el jefe del cuartel en el que ambos bomberos se desempe帽aron.
De familia de bomberos, Carlos, el pap谩 de Ariel, les marc贸 el camino a 茅l y a su hermano Sebasti谩n, que tambi茅n eligi贸 la carrera del servicio a los otros. “Amaba lo que hac铆a y, fundamentalmente, era un buen tipo”, recuerda ahora su compa帽ero. Hasta el d铆a del incendio, misma fecha en que se conmemoraba el D铆a del Bombero,
Maximiliano ocup贸 el puesto que ahora, por fuerza mayor, asumi贸 Coria, que lo describe como un luchador muy querido por todos: “Fue un golpe para el grupo, en nuestra profesi贸n uno aprende a ser familia, pasamos muchas horas juntos, conocemos los problemas y las vidas de cada uno, as铆 que a nosotros nos toca ahora enfrentar el duelo”.
Desde el estallido, el barrio cambi贸 su fisonom铆a. Las veredas diseccionadas por fajas y vallas de seguridad sorprenden a los distra铆dos que pretenden pasar por el frente de lo que era la perfumer铆a, objeto de peritajes en estos d铆as. Una cuadra antes, en el cuartel, los antiguos compa帽eros de los ca铆dos no pueden reencontrarse con algo parecido a la normalidad.
“Volver y saber que no est谩n es doloroso para todos, pero los m谩s grandes estamos apoyando a los j贸venes. A m铆 me toc贸 estar en Iron Mountain, perder a un compa帽ero es muy dif铆cil”, explica Coria.
“Todav铆a no pudimos despedirlos con los honores que corresponden, por la pandemia, pero nos dejaron acompa帽arlos al cementerio, me sorprendi贸 la cantidad de gente que desde ese d铆a nos muestra su respeto en el barrio”, dice el bombero, que todav铆a recuerda c贸mo, unos d铆as despu茅s de la explosi贸n, los camiones cisterna se agolparon sobre la calle Corrientes, ornamentados con banderas argentinas y lazos negros cruzados.
Sus compa帽eros los lloraron aquel d铆a, mientras dejaban sonar las sirenas en diferentes dependencias policiales y de bomberos. Adem谩s, los negocios vecinos al cuartel pegaron carteles: “Cerrado por duelo”. “Estos muchachos son parte del barrio, fue como si le pasara a un hijo”, dice a este diario Sara, due帽a de la hist贸rica panader铆a del barrio, ubicada una cuadra antes del cuartel.
Despu茅s, deja unas rosas frente a la suerte de santuario que se gest贸 en la vereda, bajo el cartel ploteado, donde desde hace d铆as se juntan ramos para homenajear a los h茅roes. “Los bomberos nunca mueren”, alguien escribi贸 en uno de los ramos.