"Mam谩, nos mata el virus o nos mata el hambre"

Muchos trabajadores no perciben ingresos hace semanas como consecuencia de la cuarentena. Algunos debieron reinventarse para llevar un plato de comida a sus hogares. Sus historias, en esta nota.

Por聽Mat铆as Resano

mresano@cronica.com.ar

Las sucesivas pr贸rrogas de la cuarentena impulsaron a miles de trabajadores sin ingresos a potenciar y hacer resurgir lo que muchos llaman la modalidad laboral de la pandemia: el rebusque o el reinventarse para prevenir otra enfermedad, el hambre. La venta puerta a puerta o por redes sociales y la recolecci贸n de material reciclable constituyen manotazos de los ahogados por la crisis actual.

"Mam谩, nos mata el coronavirus o nos mata el hambre", fue el mensaje que recibi贸 Clarisa por parte de su hija, de 11 a帽os. La situaci贸n de la mujer es por dem谩s apremiante, puesto que desde hace tres a帽os mantiene un litigio laboral con su antiguo empleador y ello es un obst谩culo para obtener un nuevo puesto laboral o al menos un subsidio.

Por lo tanto, para alimentar a sus ni帽os, de 11, 10 y 7 a帽os, la joven recorre las calles de Moreno durante tres horas en busca de cartones, aluminio, cobre e incluso electrodom茅sticos desechados que su marido repara para posteriormente vender. Por su parte, el hombre realiza trabajos de alba帽iler铆a, principalmente arreglos que no le demanden mucho tiempo fuera de su casa.

En este sentido, la madre de familia se帽al贸 que no quieren聽"exponerse聽tanto, pero tampoco" tienen "otra manera". "Hemos vendido nuestro televisor, ladrillos que ten铆a para ampliar la habitaci贸n de los chicos y hasta saqu茅 la ventana de mi casa. Ahora, con lo que recaudamos, compramos productos de limpieza. Pero me falta az煤car y zapatillas para los chicos", cont贸. A su vez,聽aclar贸 que van聽a "comer a los comedores" y limpian聽"las verduras y frutas que tiran los comercios".

Los cartoneros deben salir a trabajar (Carlos Ventura/Cr贸nica).

Un panorama similar padece Nicol谩s y su familia, en la localidad bonaerense de Ituzaing贸. El joven de 21 a帽os perdi贸 su empleo en junio pasado, unas semanas despu茅s de que su padre fuera desempleado. A partir de entonces, 茅l y sus seres queridos comenzaron a vender sus bienes sobrantes, principalmente prendas de vestir, en las ferias de la zona.

Sin embargo, establecida la cuarentena, no pudieron continuar con dicha actividad y por esta raz贸n recurrieron a las redes sociales para comercializar ropas, juguetes y plantas. No obstante, el hombre reconoci贸 que "no alcanza", y que viven "con la asignaci贸n familiar" de su聽hermana y "las donaciones de amigos y vecinos". "As铆, es muy angustiante para nosotros, porque no sabemos qu茅 vamos a hacer, nosotros queremos trabajar; la luchamos", afirm贸.

Le ponen el hombro a pesar de la crisis.聽

Javier, convencido de que "vamos a salir adelante", recurri贸 al ingenio para sobrellevar la falta de recursos, dado que se desempe帽aba laboralmente como pe贸n de mudanzas, las cuales fueron canceladas por el aislamiento. En referencia a ello, revel贸: "Vivo en un hotel, en el que debo abonar 8.500 pesos por mes, y entonces comenc茅 a fabricar pan casero, que me lo compran conocidos, y tambi茅n pinto exteriores. Estoy dispuesto a hacer lo que sea". Una predisposici贸n que el propio buscavidas concibe como la 煤nica forma de salir adelante.

Sin embargo, a pesar del esfuerzo diario y la voluntad, Clarisa y Nicol谩s claman por ayuda, la cual puede suministrarse llamando a la primera al 11 6793-3883, y al joven, al 11 4409-0529.

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