A lo "Jack el Destripador": mata a prostituta y congela tripas para comerlas
El asesino de 63 a帽os descuartiz贸 y descart贸 partes de la mujer eslovaca, pero guard贸 las entra帽as porque "ten铆a la intenci贸n de probarla en una fecha posterior".
Un ciudadano austr铆aco de 63 a帽os fue arrestado bajo cargos de haber asesinado en su casa a una prostituta eslovaca. Alfred U. fue acusado de matar a la mujer, cortarla en pedazos y arrojar partes de su cuerpo a un lago en donde precisamente un pescador encontr贸 un torso femenino que dispar贸 la investigaci贸n policial.聽
El聽Neusiedl聽se extiende a ambos lados de la frontera entre Austria y Hungr铆a y all铆 se encontraron varios miembros dela mujer, incluso聽la cabeza.
Seg煤n el reporte oficial, la polic铆a encontr贸 las entra帽as de la prostituta en una peque帽a choza situada a orillas del lago Neusiedl, propiedad del acusado, donde este las manten铆a en el congelador. Cuando lo confrontaron, dijo que "ten铆a la intenci贸n de probarla en una fecha posterior".
Adem谩s, cont贸 a la polic铆a que primero cort贸 el cuerpo en pedazos聽con un cuchillo y una sierra聽en la ba帽era en su casa en Viena. Luego decidi贸 triturar las entra帽as de la mujer, para hacerlas lo suficientemente peque帽as como para caber en su congelador.
El hombre revel贸 que luego condujo varias veces en su viejo Mercedes hasta su choza en el lago Neusiedl, donde se deshizo del cuerpo pieza por pieza. Durante la conferencia de prensa, el investigador jefe de la Polic铆a, Harald Brenner, asever贸 que Alfred U. trat贸 de "dar una pista falsa" para ocultar su crimen.
Pero cuando los investigadores encontraron rastros de ADN de la mujer y lograron as铆 pruebas contundentes, confes贸 el asesino su crimen.
Los detalles del ataque.
"No soy una mala persona.聽Solo quer铆a que las mujeres me amaran. Pero no me trataron bien", asegur贸聽Alfred, quien聽seg煤n la Polic铆a, en 1984 fue encarcelado por atacar a un rival con una barra de hierro, violar a su novia y arrancarle con los dientes un pez贸n.
En su declaraci贸n, el acusado cont贸 que conoci贸 a su v铆ctima en una estaci贸n ferroviaria de Viena聽y que la llev贸 a su casa para tener relaciones sexuales.聽"Le ped铆 que fuera amable conmigo, que me besara y acariciara. Ella lo rechaz贸. La agarr茅 por su pecho, y de repente comenz贸 a gritar", record贸 el hombre. Y detall贸聽el fatal desenlace: "No pude soportar esos gritos, tuve que estrangularla para silenciarla".