Bronca y acusaciones por incendio en Museo Nacional de RÃo de Janeiro
Se perdieron 20 millones de piezas. La pérdida conmocionó a toda la sociedad brasileña y el presidente Michel Temer dio un mensaje en el mismo tono.Â
"Una pérdida incalculable de 200 años de investigación y conocimiento". Asà definió el presidente de Brasil, Michel Temer, el incendio que destrozó el Museo Nacional de RÃo de Janeiro, creado por el rey Juan VI de Portugal en junio de 1818, que albergaba 20 millones de piezas.
"Es un dÃa trágico para el paÃs, se han perdido 200 años de trabajo. El valor que tiene para nuestra historia no se puede medir", siguió Temer.
Incalculável para o Brasil a perda do acervo do Museu Nacional. Foram perdidos 200 anos de trabalho, pesquisa e conhecimento. O valor p/ nossa história não se pode mensurar, pelos danos ao prédio que abrigou a famÃlia real durante o Império. É um dia triste para todos brasileiros
— Michel Temer (@MichelTemer) 3 de septiembre de 2018Su lamento, no obstante, no alcanzó para calmar a centenares de personas que ayer se reunieron en torno a lo que quedó del museo, en un abrazo simbólico, donde repudiaron a Temer y a su gobierno.
Las crÃticas, a poco más de un mes para las elecciones, también llegaron desde la oposición. "Esta catástrofe equivale a una lobotomÃa de la memoria brasileña", expresó la dirigente Marina Silva; mientras que el Partido de los Trabajadores agregó: "La tragedia no se limita a la negligencia del paÃs con su historia y su cultura. El Museo, que acaba de cumplir 200 años, es el mayor museo de historia natural de América latina".
"Muy triste lo ocurrido. Desaparecieron 20 millones de piezas de nuestra historia. Y esto es culpa del gobierno de Temer", sumó Guilherme Boulos, candidato por el Psol.
Desidia
La bronca de todos se acrecentó cuando se conoció el estado en el que trabajaron los bomberos, ya que, por ejemplo, las dos fuentes hidrantes más cercanas al museo "no tenÃan agua", comentó el coronel Roberto Robaday Costa.
Esta y otras irregularidades derivaron en la destrucción de un patrimonio cultural irrecuperable, que contenÃa colecciones de paleontologÃa, geologÃa, zoologÃa, fósiles, botánica, arqueologÃa, momias y hasta el cráneo de Luzia, una mujer que murió entre los 20 y los 25 años, por cuyos restos, de unos 12.000 años de antigüedad, era considerada como la más antigua de América.
Patrimono irrecuperable
Entre los objetos destrozados por las llamas estaba uno de los meteoritos más grandes del mundo, llamado Bendego, de más de cinco toneladas y unos 4.560 millones de años de antigüedad, que fue hallado en 1784 en la región de BahÃa. Además, el museo albergaba la mayor colección de momias precolombinas y egipcias de América latina, el trono del rey de Dahomey, un antiguo Estado africano que se caracterizó por tener un ejército de mujeres guerreras.
También habÃa una réplica de un dinosaurio maxakalisaurus, un herbÃvoro de 13 metros de largo y nueve toneladas, que vivió hace unos 80 millones de años y era una de sus mayores atracciones. El museo también era un sÃmbolo de los últimos 200 años de la historia del paÃs, ya que fue sede de la primera Asamblea Constituyente de la República, entre noviembre de 1890 y febrero de 1891, que puso fin al imperio en Brasil. Más atrás en el tiempo, también albergaba piezas que se remontaban a la época del descubrimiento.
En tanto, las llamas también destrozaron su biblioteca, una de las más grandes de América latina en ciencias naturales y antropológicas. Un desastre cultural que lamenta toda la región.