TRAGEDIA

Choque de trenes en España: aumentan a 42 las víctimas fatales

Los servicios de emergencia que trabajan en la zona de Adamuz lograron recuperar tres cuerpos más. Hay 40 desaparecidos.

El número de fallecidos tras el accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en la localidad de Adamuz, España, se elevó a 42 personas, así lo confirmó este martes Antonio Sanz, consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, luego de que las unidades de rescate localizaran un nuevo cadáver durante las operaciones en el sitio del descarrilamiento.

El hallazgo del cuerpo se produjo durante el transcurso de la tarde, cuando el comité de coordinación técnica planificaba las tareas de remoción nocturnas. Según precisaron las autoridades, los restos se encontraban atrapados en el interior de la formación Alvia, uno de los dos trenes de alta velocidad involucrados en el impacto.

Previo a este hallazgo, los servicios de emergencia habían logrado recuperar tres cuerpos adicionales del mismo convoy. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España, Óscar Puente, brindó declaraciones sobre el estado de la situación y advirtió que “la cifra de fallecidos no es definitiva”, dada la magnitud de los daños materiales.

La operatividad de los equipos de rescate se complicó por la deformación de las estructuras metálicas de las formaciones. El presidente de la comunidad autónoma de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, calificó el estado del tren Alvia como un “amasijo de hierros”, señalando que la remoción completa de los restos requiere el uso de maquinaria pesada especializada.

En relación a la posibilidad de hallar nuevas víctimas, el mandatario andaluz manifestó: “Mucho nos tememos que debajo de ese amasijo de hierros nos podamos encontrar con más personas fallecidas”. 

Tragedia en España: qué causó el accidente

El siniestro se registró aproximadamente a las 19.45 del domingo. En el evento colisionaron dos formaciones de alta velocidad: el Tren Iryo 6189, que cubría el trayecto Málaga-Madrid con 300 pasajeros, y el Alvia 2384, que se dirigía desde la estación Puerta de Atocha hacia Huelva con 200 personas a bordo. El choque se originó tras el descarrilamiento de los últimos tres vagones de la unidad Iryo.

 

Hubo al menos 8 problemas técnicos antes del brutal choque de trenes (Gentileza La Razón, de España).

Las líneas de investigación se centran en el estado de la infraestructura ferroviaria. El ministro Puente confirmó que se detectó una rotura “inicial” en uno de los carriles, y podría ser el sector donde se inició el descarrilamiento de la formación.

Los peritos del sector transporte trabajan en determinar si la fractura del riel fue el factor desencadenante del siniestro o si, por el contrario, fue una consecuencia directa del impacto de los vagones fuera de su eje. Para ello, se han incorporado tres ingenieros especializados en análisis de fallas estructurales ferroviarias.

La Guardia Civil movilizó a su unidad de criminalística para ejecutar las tareas de inspección ocular y recolección de muestras biológicas. Esta fase del proceso es necesaria para la identificación forense de los cuerpos y para asegurar que la evidencia recolectada en el terreno sea preservada para los procesos judiciales posteriores.

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se presentó en la zona de Adamuz para supervisar las operaciones y asegurar que se destinarán todos los recursos necesarios para el esclarecimiento de los hechos. 

El mandatario garantizó una investigación profunda sobre las causas que derivaron en el choque. Según los informes preliminares, el área cuenta con señalización moderna, carece de curvas de radio cerrado y no presentaba restricciones de velocidad que explicaran el incidente.

La investigación continuará durante las próximas jornadas, centrada en los registros de las cajas negras de ambas formaciones y en el análisis metalúrgico de los rieles dañados.

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