El huracán Melissa arrasa con Jamaica y deja pérdidas de todo tipo: "Nunca vi algo así en mi vida"
El ciclón más poderoso que golpea la isla impacta con una fuerza inusitada y transforma el paisaje caribeño en una zona de emergencia total.
El huracán Melissa deja un rastro de destrucción y muerte a su paso por el Caribe, azotando con especial fuerza a Jamaica. El ciclón golpeó la isla el martes 28 de octubre con vientos de casi 300 km/h, una fuerza que lo convierte en el peor registrado en la historia de dicho país. Melissa toca tierra como un huracán de categoría 5, con vientos de hasta 295 km/h, figurando entre los ciclones más poderosos registrados en el atlántico.
En la isla, el gobierno confirma ocho personas muertas. El panorama que dominó el miércoles muestra casas sin techo, postes caídos y muebles completamente empapados. El daño resulta tan grave que más de 25.000 personas se encuentran hacinadas en refugios, y un 77% del territorio de Jamaica permanece sin electricidad.
El director interino de la oficina de preparación para desastres, Richard Thompson, informó que la magnitud de los daños totales aún no está clara debido a los cortes de energía generalizados y al “apagón total de comunicaciones” en algunas regiones.
El país en ruinas: la devastación que no tiene nombreLos daños en Jamaica son “catastróficos”. El primer ministro, Andrew Holness, advierte que la recuperación “tomará tiempo”. Imágenes satelitales que se difunden tras el paso del huracán muestran amplias zonas devastadas, carreteras anegadas, techos arrancados y barrios enteros que quedan reducidos a escombros.
En el suroeste de la isla, el distrito de Black River sufre la peor parte. El gobierno lo describe como “la zona cero” del desastre, donde el 90% de los techos de las casas quedaron destruidos. El alcalde de Black River, Richard Solomon, califica la situación como “indescriptible”.
El hospital local, las unidades policiales y los servicios de emergencia quedaron inundados e inoperables, sin capacidad para conducir operaciones de rescate. En el mismo distrito de St. Elizabeth, el superintendente Coleridge Minto confirma el hallazgo de al menos cuatro cuerpos. Un bebé murió en el oeste del país al caerle un árbol encima.
En el distrito de St. Elizabeth, al sur de la isla, un deslizamiento de tierra bloquea las rutas principales en la zona de Santa Cruz, reduciendo las calles a verdaderos barrizales. Los residentes, como Jennifer Small, expresan su asombro: “Nunca había visto algo así en todos mis años viviendo aquí”. Sylvester Guthrie, un trabajador de saneamiento de Lacovia, dice: “Ahora no tengo casa”, aferrándose a su bicicleta, su única posesión.
El gobierno jamaicano se declara “completamente movilizado” para atender la emergencia. El ministro de transporte, Daryl Vaz, anuncia que dos aeropuertos reabrirán exclusivamente para recibir vuelos de ayuda humanitaria. Las brigadas distribuyen agua, comida y productos básicos a las zonas afectadas.
Agencias de Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales (ong) preparan operaciones de socorro. Además, desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, informa que equipos de búsqueda y rescate serán enviados para asistir en las labores de recuperación en el caribe. El aeropuerto internacional de Kingston, la capital, reabrirá este jueves tras sufrir daños menores. La ciudad, ubicada al sureste, se libra de los peores efectos, a diferencia del resto del país.