Historias del crimen: 驴Qui茅n fue Hilda Nilsson, la "Fabricante de 谩ngeles de la calle Brucks"?
Un personaje siniestro rob贸 parte de la atenci贸n de聽los medios de comunicaci贸n en Suecia durante la聽Primera Guerra Mundial. Fue una de las asesinas seriales m谩s recordadas de la 茅poca por haber matado ni帽os. Los detalles de su terrible historia, en la nota.
Si bien todos los asesinatos son terribles y condenables, cuandos la v铆ctimas son ni帽os a煤n son todav铆a m谩s repudiables. Es por eso que aquellos que cometen estos atroces delitos reciben un desprecio mayor.
Una de esas tantas asesinas seriales fue Hilda Nilsson, quien en los primeros a帽os de la d茅cada de 1910 pas贸 a convertirse聽en un oscuro personaje de la historia policial sueca, y lleg贸 a ser llamada en su momento como "La fabricante de 谩ngeles de la calle Bruks" por asesinar a varios menores en la ciudad de Helsingborg.
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Nilsson naci贸 en mayo de 1876 en esa ciudad sueca, y poco pudo reconstruirse sobre sus primeros a帽os de vida. S贸lo saben que vivi贸 en una numerosa y humilde familia y que careci贸 de estudios, por lo que trabaj贸 desde chica para ayudar a sus padres.
Entrado ya el siglo XX, esta mujer contrajo matrimonio con un sujeto llamado Gustaf y se fueron a vivir a un departamento en Helsingborg, pero la escasez de trabajo en ese momento en la comunidad hizo que la pareja acumulara grandes deudas y necesitaba una forma de pagarlas.
Negocio turbioLa mujer oficiaba de ni帽era en su domicilio a cambio de dinero de madres solteras que necesitaban ayuda.聽En aquella 茅poca, tener un hijo fuera del matrimonio se consideraba un delito moral vergonzoso, y cuidar de estos ni帽os a cambio de una tarifa era una pr谩ctica com煤n.
Fue as铆 que la聽futura asesina ten铆a su casa en buenas condiciones, lo que hizo que las madres estuvieran dispuestas a dejar a sus hijos no deseados bajo su cuidado, pero las peque帽as sumas de dinero que recibi贸 estaban lejos de lo que necesitaba para mantener a todos los ni帽os que hab铆a aceptado cuidar.
Es por eso que Nilsson comenz贸 a matar a los chicos聽que cuidaba, y as铆 ocurr铆a porque聽las autoridades pocas veces sab铆an de la existencia de estos beb茅s y聽las madres casi nunca regresaban para saber c贸mo estaban sus hijos.
En cuanto al modus operandi que utilizaba esta criminal, era ponerlos en una tina de lavado y luego colocar objetos pesados, como una tabla de lavar y un balde de carb贸n, encima de ellos, sal铆a de la habitaci贸n y regresaba horas m谩s tarde cuando los ni帽os estaban muertos.
El siguiente paso en su procedimiento era quemar sus cuerpos y en ocasiones, cuando no los quemaba, cavaba tumbas y los enterraba en alg煤n sitio cercano. Este tipo de asesinatos fue lo que diferenci贸 a Nilsson de otros asesinos de la 茅poca, que sol铆an dejar a las v铆ctimas sin comida suficiente y en condiciones de vida insalubres que los llevaban a la muerte.
Ahora bien, los episodios concretados por la asesina "vieron la luz" cuando una mujer llamada Blenda Henricsson quiso contactarla para que cuide a su hijo. Cuando Nilsson se neg贸 a contactarla, Henricsson pidi贸 a la polic铆a que investigara, y as铆聽encontraron amplias pruebas incriminatorias de los asesinatos.
Inmediatamente, Nilsson fue detenida, llevada a juicio en junio de 1917 y condenada a muerte en la guillotina por los ocho asesinatos confirmados, pero antes de que se pudiera ejecutar el castigo, la asesina se suicid贸 con un lienzo que at贸 a la puerta de su celda de la c谩rcel de Landskrona el 10 de agosto de 1917.
Fue la 煤ltima presa condenada a muerte en la historia de Suecia, aunque聽la聽sentencia no fue conmutada.
Por聽G.A.