La "picante" columna de Vargas Llosa recordando a Alan GarcÃa
El premio Nobel de Literatura de 2010 se refirió al ex presidente peruano en una publicación donde destaca su inteligencia y duda de su honestidad.
El ex presidente de Perú Alan GarcÃa, quien se suicidó para evitar ser detenido acusado de actos de corrupción, fue recordado de manera bastante crÃtica por el Premio Nobel de Literatura y ex candidato presidencial, Mario Vargas Llosa, en una punzante columna que publican diversos medios del mundo.
"Lo conocà durante la campaña electoral de 1985, por Manuel Checa Solari, un amigo común que se habÃa empeñado en presentarnos (...) Era inteligente y simpático, pero algo en él me alarmó y al dÃa siguiente fui a la televisión a decir que no votarÃa por él, sino por Luis Bedoya Reyes. No era rencoroso pues, elegido presidente, me ofreció la embajada en España, que no acepté".
Asà inicia la columna del galardonado escritor peruano, quien en 1990 enfrentó y perdió las elecciones presidenciales frente a Alberto Fujimori, publicada este domingo en diversos medios.
Vargas Llosa apunta que el primer Gobierno de GarcÃa (1985-1990) "fue un desastre económico y la inflación llegó a siete mil por ciento"; su segunda vez en el gobierno, "fue mucho mejor que el primero, aunque, por desgracia, estropeado por la corrupción, sobre todo asociada a la empresa brasileña de Odebrecht que ganó licitaciones de obras públicas muy importantes corrompiendo a altos funcionarios gubernamentales".
El escritor reconoce que ha seguido "de muy cerca toda su trayectoria polÃtica y el protagonismo que ha tenido en los últimos 30 años de la vida pública del Perú", con lo que pudo ver que Alan GarcÃa "era más inteligente que el promedio de quienes en mi paÃs se dedican a hacer polÃtica, con bastantes lecturas, y un orador fuera de lo común".
Sin embargo, llega a una crÃtica conclusión: "¿Fue un polÃtico honesto, comparable a un José Luis Bustamante y Rivero o a Fernando Belaúnde Terry, dos Presidentes que salieron de Palacio de Gobierno más pobres de lo que entraron? Yo creo sinceramente que no".
"Lo digo con tristeza porque, pese a que fuimos adversarios, no hay duda que habÃa en él rasgos excepcionales como su carisma y energÃa a prueba de fuego", manifestó.
"Pero mucho me temo -afirma Vargas Llosa- que participaba de esa falta de escrúpulos, de esa tolerancia con los abusos y excesos tan extendidos entre los dirigentes polÃticos de América Latina que llegan al poder y se sienten autorizados a disponer de los bienes públicos como si fueran suyos, o, lo que es mucho peor, a hacer negocios privados aunque con ello violenten las leyes y traicionen la confianza depositada en ellos por los electores".
El novelista especula con que "el pistoletazo con el que Alan GarcÃa se voló los sesos pudiera querer decir que se sentÃa injustamente asediado por la justicia, pero, también, que querÃa que aquel estruendo y la sangre derramada corrigieran un pasado que lo atormentaba y que volvÃa para tomarle cuentas".
"Los indicios, por lo demás, son sumamente inquietantes: las cuentas abiertas en Andorra por sus colaboradores más cercanos, los millones de dólares entregados por Odebrecht al que fue Secretario General de la Presidencia, ahora detenido, y a otro allegado muy próximo, sus propios niveles de vida tan por encima de quien declaró, al prestar juramento sobre sus bienes al acceder a la primera Presidencia: 'Mi patrimonio es este reloj'", agrega Vargas Llosa.
Respecto de la escena polÃtica de su paÃs, el escritor liberal se pregunta: "¿No es verdaderamente escandaloso, una vergüenza sin excusas, que los últimos cinco Presidentes del Perú estén investigados por supuestos robos, coimas y negociados, cometidos durante el ejercicio de su mandato?".
"Esta tradición viene de lejos y es uno de los mayores obstáculos para que la democracia funcione en América Latina y los latinoamericanos crean que las instituciones están allà para servirlos y no para que los altos funcionarios se llenen los bolsillos saqueándolas", sentenció.