Murió una de las serpientes más "exóticas del mundo" atragantada con su comida
Una de las serpientes más extrañas del mundo perdió la vida comiendo un ciempiés y hay desconcierto entre los cientÃficos. Cabe destacar que podrÃa ser la última de la especie. ¡Mirá!
La serpiente coronada de roca es una de las serpientes más raras del mundo y la última ocasión en la que se vio un ejemplar fue en 2018. Los expertos aseguran que solo existen 26 especÃmenes vivos, pero uno de ellos murió atragantado de una manera insólita con un insecto en Florida.
Se trata de una pequeña serpiente que pasa la mayor parte de su vida bajo tierra, ya que se esconde entre las grietas o excavando por abajo de las rocas. Y como se mencionó, los especialistas señalan que solo se sabe que existen cerca de 26 individuos en todo el planeta.Â
En este sentido, hasta hace muy poco tiempo nadie sabÃa qué comÃa la escurridiza serpiente coronada de rocas, o conocida como “Tantilla ooliticaâ€. Si bien ha sido descrita por primera vez en 1966, ninguna persona la habÃa visto viva o muerta, desde 2018.
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Ahora, ese lapso de ausencia terminó, cuando un visitante del Parque Estatal de Arrecifes de Coral John Pennekamp se topó con una serpiente coronada de roca. Estaba caminando por un sendero en Cayo Largo, según detalló Science Alert.
Lo más insólito del descubrimiento es que el cadáver de la serpiente se congeló en el lugar, luego de atragantarse con un ciempiés gigante que intentaba comer.
Una serpiente atragantada: “Es muy raroâ€â€œMe quedé asombrado cuando vi las fotos por primera vezâ€, aseguró Coleman Sheehy, gerente de la colección de herpetologÃa del Museo de Florida, donde ahora quedó el espécimen congelado.
En esa lÃnea, Science Alert explicó: “Es extremadamente raro encontrar especÃmenes que mueran mientras comÃan presas, y dado lo rara que es esta especie, nunca hubiera predicho encontrar algo como esto. Todos estábamos totalmente atónitosâ€.
En tanto, este ejemplar hallado sin vida en Cayo Largo medÃa poco más de 20 centÃmetros de largo.
Y aunque el ciempiés gigante del Caribe (Scolopendra alternans) que intentaba tragar era un “juvenilâ€, el depredador tenÃa ojos mucho más grandes que su garganta. Es el primer registro de alimento de cualquier tipo para esta especie en particular.
Unos 50 milÃmetros del insecto entraron por su garganta antes de morir ahogada. Pero todavÃa quedaban otros 23 milÃmetros de ciempiés.
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"Pudimos realizar una autopsia digital, lo que nos permitió examinar el ciempiés y la serpiente, incluidas sus heridas y contenido intestinal, sin tener que levantar un bisturÃ", explicó Jaimi Gray, un museo de morfologÃa evolutiva.
Los expertos sospechan que la asfixia es lo que finalmente mató a la serpiente. Aunque el envenenamiento fue otra posibilidad que consideraron.