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Pedro Sánchez fue reelecto como presidente de España

El líder socialista fue nombrado para estar nuevamente al frente del Gobierno español, en un país dividido por el controversial pacto de amnistía con independentistas catalanes.

Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista español (PSOE), fue reelecto este jueves como presidente del Gobierno español, al frente de una coalición con partidos de izquierda e independentistas, habiendo asumido el compromiso de conceder una ley de amnistía a independentistas catalanes como intercambio de apoyo en esta investidura.

El actual presidente obtuvo 179 votos a favor en el Congreso de los Diputados, tres más que la mayoría absoluta, y 171 en contra, tal como lo anunció la presidenta de la Cámara, la socialista Francina Armengol, luego de un intenso debate de investidura, donde aumentaron las críticas y advertencias.

"Declaro otorgada la confianza del Congreso a don Pedro Sánchez", anunció Armengol tras la votación, en el segundo y último día de la sesión especial de investidura. Ahora, jurará su cargo ante el rey Felipe VI en una ceremonia que se celebrará en el Palacio de la Zarzuela este viernes a las 10 horas (6 de Argentina).

El actual presidente retornará a sus funciones el próximo el viernes con todas las atribuciones, que quedaron en suspenso cuando a horas de perder las elecciones autonómicas y municipales del pasado 28 de mayo tomó la decisión de disolver la Legislatura y convocar a elecciones anticipadas para el 23 de julio, para "someter nuestro mandato a la voluntad popular".

Sánchez recibió el apoyo de grupos políticos independentistas, nacionalistas conservadores y regionalistas.

En las últimas semanas, Sánchez negoció hasta concretar acuerdos con varios grupos regionalistas de Cataluña, Galicia y el País Vasco, cuyo apoyo le resultaba crucial a falta de una mayoría clara en el Parlamento.

Carles Puigdemont, quien vive en Bélgica hace seis años para eludir su procesamiento por liderar un intento fallido de secesión de Cataluña en 2017, aceptó apoyar la reelección de Sánchez, y a cambio, recibió el okey de los socialistas de asumir el compromiso de la próxima aprobación de una ley de amnistía para cientos de independentistas procesados, que debería permitirle regresar a España.

Al exponer ,el pasado miércoles, ante los diputados las prioridades de su nueva legislatura, Sánchez defendió la necesidad y constitucionalidad de este acuerdo con el partido Junts per Catalunya, pese a que se había opuesto a la amnistía en el pasado.

 

Esto es necesario para "cerrar las heridas" abiertas por la crisis de 2017, afirmó el presidente del Gobierno, asegurando que quiere garantizar "la unidad de España por la vía del diálogo y del perdón".

El socialista prometió actuar como "un muro" frente a la "agenda reaccionaria" que representan las "derechas retrógradas" del PP y del partido de extrema derecha Vox. Además de la amnistía para los independentistas catalanes implicados en la tentativa secesionista de Cataluña en 2017, Sánchez quiere impulsar "un nuevo modelo de financiación" que refuerce la autonomía de las regiones españolas.

 

Clima de tensión en una España dividida

 

Rechazada por la mayoría de los españoles, según varios sondeos de opinión, esta amnistía llevó el domingo a cientos de miles de personas a salir a la calle en respuesta a una convocatoria del Partido Popular (PP).

Para el sábado está prevista en Madrid una nueva manifestación, en la que participarán dirigentes del PP y de Vox. El miércoles por la noche, 15 personas fueron detenidas por alterar el orden público y enfrentarse a la policía, según indicó la Delegación del Gobierno en Madrid.

Como consecuencia de estas tensiones, más de 1.600 policías se desplegaron de nuevo el jueves en torno al Congreso de los Diputados, completamente acordonado desde el miércoles por las fuerzas del orden.

En este contexto, Sánchez pidió el miércoles a la oposición que sea "responsable" y no aproveche la situación para crear tensión en las calles.

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