Presidente que orden贸 dispararle en la vagina a rebeldes paga recompensa por matar
Rodrigo Duterte聽ofreci贸 500聽d贸lares por la muerte de cada comunista del Nuevo Ej茅rcito del Pueblo, en respuestas a las amenazas de un l铆der guerrillero.
El presidente de Filipinas, lanz贸 una nueva propuesta聽"Si matas hoy a un NEP te pagar茅 25.000 pesos (unos 487 d贸lares)". Esta declaraci贸n es en referencia a esta guerrilla activa en el pa铆s que integra las listas de grupos considerados terroristas por Filipinas, Estados Unidos y la Uni贸n Europea.
En rigor, las palabras del mandatario filipino son una respuesta al l铆der del Partido Comunista de Filipinas, Jos茅 Mar铆a Sis贸n, quien desde su exilio en Holanda asegur贸 la semana pasada que el NEP es capaz de matar a un soldado al d铆a.
Duterte argument贸 que pagar 25.000 pesos a todo el que mate a un guerrillero ser铆a m谩s barato para el Estado, que financiar una guerra contra esta organizaci贸n comunista que tiene una amplia presencia en las zonas rurales del pa铆s, donde perpetra a menudo extorsiones y atentados.
"Si trabajas duro para arrastrarte por el bosque, seguro que puedes disparar al menos a uno. Y si puedes dispararle a un p谩jaro que vuela sobre ti, 驴c贸mo no vas a ser capaz de acertarle a un NEP que tiene la cabeza m谩s grande?", se pregunt贸 ir贸nicamente el m谩ximo mandatario.
Con esta declaraci贸n, Duterte聽volvi贸 a quedar en la mira de las organizaciones humanitarias que cuestionan la pol铆tica de mano dura que impuls贸 desde su llegada al poder en julio de 2016, y su declaraci贸n de "guerra contra las drogas".
Los detractores del jefe de Estado filipino protestaron por sus declaraciones, al considerar que incita a llevar a cabo asesinatos extrajudiciales como los presuntamente cometidos en la ofensiva antinarc贸ticos promovida por el Estado, que termin贸 con la vida de m谩s de 7.000 personas.
Es la segunda vez en pocos d铆as que Duterte es objeto de pol茅mica por sus declaraciones relacionadas con el NEP, ya que el martes pasado聽inst贸 a los soldados a disparar "en la vagina" a las mujeres integrantes del grupo insurgente, lo que le vali贸 la condena de organizaciones locales e internacionales.
En esa oportunidad, fue acusado por organizaciones de derechos humanos y grupos que defienden de promover conductas "mis贸ginas, despreciativas y humillantes".