Roma est谩 poblada de abor铆genes
Francisco abri贸 su coraz贸n a pueblos de la Amazonia, que tienen muestras de arte en el Museo del Vaticano.聽
Por聽Alicia Barrios聽
abarrios@cronica.com.ar聽
Roma est谩 poblada de abor铆genes. Todos los pueblos est谩n aqu铆. El Papa les abri贸 su coraz贸n. Hay muestras de arte en el Museo del Vaticano y en la Stampa (sala de prensa). "Anima Mundi" fue el nombre elegido por Su Santidad para la muestra. El alma del mundo est谩 ac谩, en esta casa viva para la memoria de la Amazonia y sus v铆ctimas. Todos se sienten representados.
La mirada bergogliana no reconoce exclusiones en la Iglesia. As铆 lo afirm贸 茅l: "Quien entre aqu铆 deber谩 sentir que en esta casa hay espacio para 茅l, para su pueblo, su tradici贸n y su cultura: el europeo como el indio, el chino como el nativo de la selva amaz贸nica, congole帽a, de Alaska, los desiertos australianos o las islas del Pac铆fico".
Ve con amor hacia todos, porque tu vida es una misi贸n preciosa: no es un peso que soportar, sino un don para ofrecer. #MesMisioneroExtraordinario #OctubreMisionero https://t.co/AumZ031cXd
— Papa Francisco (@Pontifex_es) October 20, 2019Las obras son cuidadas y conservadas con la misma pasi贸n que se destina a las obras maestras del Renacimiento o a las inmortales esculturas griegas y romanas que atraen, a帽o tras a帽o, a millones de visitantes. Por estos d铆as es usual ver a cientos de personas abor铆genes que celebran el V铆a Crucis y recuerdan a todos los m谩rtires que dieron su vida en defensa de los pueblos de la Amazonia.
El punto de llegada es la Plaza San Pedro. Los ind铆genas son los protagonistas de un sue帽o que se hace realidad en Roma. Esto va desde la periferia de la Amazonia hasta el centro de la cristiandad en Roma, adonde llegaron peregrinando. Ellos caminaron con Cristo en la cruz, presente en cada uno de ellos. Cada uno iba concentrado en el dolor y el sufrimiento. Sin perder la esperanza. Cantaban, oraban y recordaban los nombres de las personas a quienes se les quit贸 la vida por defender a los pueblos y territorios. Ellos comparten la caminata.
Un ejemplo: la muerte no tiene la 煤ltima palabra. La 煤ltima palabra la tiene la vida, y en eso conf铆an. Luchan para que la Amazonia siga siendo un espacio inacabable de recursos y para que sus habitantes, que son parte de esos recursos, no se conviertan en obst谩culos y por eso haya que eliminarlos. Adi贸s, mundo cruel.聽