Sexo, armas y descontrol: as铆 operaba la esp铆a rusa detenida en EE.UU.

Una activista por los derechos a portar armamento聽fue enviada a prisi贸n sin fianza, por conspirar en el聽c铆rculo conservador del pa铆s norteamericano para pasar informaci贸n confidencial a聽agentes de inteligencia del Kremlin. 隆Mir谩聽las fotos!

Ofrecer sexo a cambio de ventajas en una operaci贸n de espionaje, estrechar lazos con un poderoso grupo defensor de las armas o el empleo del traductor de Google para contactar con fuentes, eran algunas de las t茅cnicas empleadas por Mariia Butina, la supuesta agente rusa encubierta detenida.

La meta de Butina, una ciudadana rusa que no dud贸 en poner sobre la mesa su cuerpo y servicios sexuales para lograr un puesto en una organizaci贸n que facilitar铆a sus objetivos, era favorecer los intereses del Kremlin en el pa铆s, seg煤n se extrae de los documentos judiciales basados en investigaciones del FBI.

Con una larga melena pelirroja, la mujer聽accedi贸 el聽mi茅rcoles a la sala de un tribunal federal de Washington, donde se declar贸 no culpable de un delito de conspiraci贸n y de ser una agente encubierta para una potencia extranjera, aunque finalmente fue enviada a prisi贸n preventiva.

As铆 la retrataban durante el juicio.

La imputada escuch贸 en primera persona el relato de la acusaci贸n vestida con el cl谩sico mono naranja carcelario y una inquietud que disimulaba su fr铆o rostro pero no sus manos, que no pararon de juguetear con un bol铆grafo de color aguamarina.

En la argumentaci贸n del caso, que capt贸 la atenci贸n del centenar de periodistas que asisti贸, el Gobierno logr贸 sensibilizar a la jueza de sus temores ante una potencial huida de Butina, que se enfrenta a quince a帽os de prisi贸n.

De acuerdo a un memor谩ndum presentado por el Departamento de Justicia, la presunta esp铆a rusa hab铆a tejido una red de influyentes contactos en el pa铆s para beneficiar al Kremlin, una tarea por la que inici贸 una relaci贸n sentimental con uno de sus contactos estadounidenses, con quien viv铆a.

聽La joven se presentaba como una activista rusa en defensa del derecho a portar armas (GQ Rusia)

Los investigadores constataron que el romance era solo un tr谩mite dentro de la supuesta operaci贸n de Butina, quien en intercambios de mensajes con otros sujetos聽hab铆a expresado su desidia por tener que vivir con esa persona,contexto en el que la imputada lleg贸 a ofrecer los citados servicios sexuales a otro individuo a cambio de un puesto en una organizaci贸n con influencia.

De este documento tambi茅n se extrae que聽la acusada comenz贸 a hablar desde Rusia con este estadounidense en 2013.

Mariia Butina en un restaurante con un presunto agente de inteligencia ruso en una foto del FBI .

Durante la audiencia, el equipo legal del Ejecutivo mostr贸 una imagen de Butina en la que se le apreciaba en un restaurante con un presunto esp铆a ruso y otra fotograf铆a en la que aparec铆a cerca del Capitolio durante la toma de posesi贸n de Trump en enero de 2017.

La detenci贸n de Butina estall贸 mientras Trump y su hom贸logo, Vladimir Putin, manten铆an su primera cumbre bilateral en Helsinki el lunes pasado.

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