Theresa May, con los d铆as contados
Por el brexit, hasta sus aliados le piden la renuncia. El Parlamento rechaz贸 de forma unanime salir de la Uni贸n Europea.聽
La primera ministra brit谩nica, Theresa May, se encuentra en la cuerda floja y crecen los pedidos de renuncia, luego de que su 煤ltimo intento por sacar al Reino Unido de la Uni贸n Europea resultara en un rechazo casi un谩nime del Parlamento. Legisladores de su Partido Conservador se reunieron ayer para solicitar la dimisi贸n inmediata de la primera ministra, durante lo que fue una agitada jornada que culmin贸 con la renuncia de la l铆der de la C谩mara de los Comunes, Andrea Leadson, un miembro importante del gabinete.
Our new Brexit deal makes a ten-point offer to everyone in Parliament who wants to deliver the result of the referendum.#LetsGetThisDone https://t.co/oWERKA4adE pic.twitter.com/PMCpzlb0Wy
— Theresa May (@theresa_may) 21 de mayo de 2019May recibi贸 fuertes cr铆ticas tras ofrecer al Parlamento la posibilidad de que los legisladores votaran sobre la posibilidad de celebrar un segundo referendo sobre el Brexit, pero s贸lo aprobaban el acuerdo de retirada que ya rechazaron tres veces. Para los conservadores, la propuesta de May es un insulto a los brit谩nicos que votaron la salida del bloque en la consulta popular de junio de 2016.
La primera ministra se present贸 ante la C谩mara de los Comunes y defendi贸 su plan, que planea someter a votaci贸n en junio. A su vez, agreg贸 que el proyecto de ley era la "煤ltima oportunidad" de concretar el Brexit y que ser谩 publicado el viernes para que los legisladores puedan estudiarlo.
"Rech谩cenlo y todo lo que tendremos ante nosotros ser谩 divisi贸n y estancamiento", advirti贸, aunque s贸lo logr贸 generar indignaci贸n en su partido y fue desestimado por la oposici贸n. El canciller y el titular de Interior pidieron reunirse con la l铆der para expresarle su descontento con su plan del Brexit y discutir la renuncia, pero la premier se neg贸 a mantener el encuentro, mientras resiste los ataques de sus ex aliados y la oposici贸n.
La nueva crisis llega en momentos en que el Reino Unido se prepara para votar en las elecciones para renovar el Parlamento Europeo, unos comicios en los que el pa铆s no esperaba participar tres a帽os despu茅s del referendo.