V铆a Crucis: El Papa pidi贸 por los inmigrantes y hambrientos
En su s茅ptimo聽celebraci贸n al frente聽de la tradicional ceremonia de Viernes Santo como pont铆fice, y antes de enumerar una serie de situaciones por las que solicit贸 hizo referencia al cuidado de los menores.
Francisco pidi贸 este viernes聽por los inmigrantes, los "hambrientos de pan y amor" y por la Tierra, al enumerar una serie de "cruces en el mundo" durante la celebraci贸n del V铆a Crucis frente al Coliseo Romano.
"Ay煤danos a ver en tu cruz todas las cruces del mundo", dijo el papa al celebrar la tradicional ceremonia de Viernes Santo, su s茅ptima como pont铆fice, y antes de enumerar una serie de situaciones por las que pidi贸.
En sus pedidos, el Sumo Pontifice incluy贸 a "las personas hambrientas de pan y amor"; a "las personas solas y abandonadas incluso por sus propios hijos y parientes", y a las (personas) "sedientas de justicia y de paz".
Uno de los ejes de su pontificado estuvo presente y reclam贸 entonces tambi茅n por "los inmigrantes que encuentran las puertas cerradas a causa del miedo y de corazones blindados por los c谩lculos pol铆ticos".
Tras pedir por "la Iglesia que se siente continuamente asaltada desde dentro y desde fuera", el pont铆fice expres贸 su preocupaci贸n ambiental y reclam贸 por "nuestro hogar com煤n que seriamente se marchita ante nuestros ojos ego铆stas y ciegos por la codicia y el poder".
Adem谩s, en lo que pareci贸 una referencia impl铆cita a la crisis de abusos que atraviesa la Iglesia, pidi贸 por "los peque帽os, heridos en su inocencia y en su pureza".聽
En un a帽o en que el Vaticano ha tomado la inclusi贸n de la mujer como eje, las meditaciones para el V铆a Crucis fueron escritas por una monja italiana, Eugenia Bonetti, que centr贸 su trabajo en la denuncia de la trata de personas y la condena especial a la prostituci贸n.
"Pensemos en los ni帽os de diversas partes del mundo que no pueden ir a la escuela y que, en cambio, son explotados en las minas, en los campos, en la pesca; vendidos y comprados por traficantes de carne humana, para trasplantes de 贸rganos; abusados y explotados en nuestras calles por muchos, incluidos los cristianos, que han perdido el sentido de la sacralidad propia y de los dem谩s", reclam贸 en esa l铆nea en la sexta de las 14 estaciones en las que se dividi贸 la celebraci贸n.
"Como una menor de edad de cuerpo diminuto, encontrada una noche en Roma, a la que hombres en autom贸viles lujosos hac铆an fila para aprovecharse de ella", denunci贸 el texto luego.
Bergoglio hab铆a llegado al Coliseo apenas pasadas las 16 hora argentina (21 de Roma), donde fue recibido por la alcaldesa local Virginia Raggi y una multitud de m谩s de 20.000 personas.
Las calles aleda帽as estaban vac铆as desde primera hora de la tarde, cuando se cerraron las estaciones de subte y se dispuso un anillo de seguridad que se extend铆a m谩s de un kil贸metro a cada lado del hist贸rico s铆mbolo de Roma.
En ese contexto, Francisco se mantuvo serio y reflexivo, y sigui贸 el acto desde un palco colocado al pie del monte Palatino, frente al anfiteatro Flavio, hasta que pronunci贸 su discurso casi dos horas despu茅s de llegado.
Francisco hab铆a iniciado el Viernes Santo en la bas铆lica de San Pedro, donde, postrado dos minutos en silencio en el piso, dio el primer paso para la denominada "celebraci贸n del Se帽or", que se caracteriza porque el Papa no predica sino que se limita a escuchar la homil铆a del predicador de la Casa Pontificia, Raniero Cantalamessa, un capuchino de 84 a帽os que tambi茅n lo gu铆a en sus ejercicios espiritual anuales.
Cantalamessa afirm贸 en su homil铆a que "la Iglesia ha recibido el mandato de su fundador de ponerse de la parte de los pobres y los d茅biles, de ser la voz de quien no tiene voz y, gracias a Dios, es lo que hace, sobre todo en su pastor supremo".