El Papa advirti贸: "El Esp铆ritu del Resucitado es el Esp铆ritu de la paz"
Durante la misa en la Bas铆lica de San Pedro, el Pont铆fice inst贸 a defender la verdad y la paz frente al flagelo del pecado y el mal de la guerra.
El papa Le贸n XIV presidi贸 este domingo 24 de mayo la celebraci贸n de la Eucarist铆a en la Bas铆lica de San Pedro en el marco de la solemnidad de Pentecost茅s, fecha en la que concluye el tiempo de Pascua.
Durante su homil铆a, el Santo Padre reflexion贸 sobre la naturaleza del Par谩clito a trav茅s de tres ejes doctrinarios: el Esp铆ritu de la paz, el Esp铆ritu de la misi贸n y el Esp铆ritu de la verdad, e inst贸 a los fieles a rezar por la redenci贸n anunciada a todos los pueblos en el nombre de Jes煤s.
Frente a la asamblea reunida en el Vaticano, el Pont铆fice enfatiz贸 la necesidad de encomendarse a la acci贸n divina para superar las problem谩ticas globales.
"Con coraz贸n ardiente, pidamos hoy que el Esp铆ritu del Resucitado nos salve del mal de la guerra, que es vencida no por una superpotencia, sino por la omnipotencia del amor. Recemos para que libere a la humanidad de la miseria, que es rescatada no por una riqueza incalculable, sino por un don inextinguible", manifest贸 la m谩xima autoridad de la Iglesia cat贸lica.
Una Iglesia protagonista del Evangelio
Al abordar el segundo aspecto de su reflexi贸n, el Obispo de Roma remarc贸 que toda la comunidad eclesial es protagonista, y no meramente guardiana, del mensaje evang茅lico.
En su alocuci贸n, sostuvo que la fe es la primera obra de la tercera persona de la Sant铆sima Trinidad y que dicha creencia se manifiesta activamente en cada buena acci贸n, misericordia y virtud.
Le贸n XIV contrapuso los cambios mundanos que envejecen la historia entre errores y violencia con la iluminaci贸n intelectual y las energ铆as de vida que infunde el plano divino.
Seg煤n expuso el Santo Padre, la misi贸n institucional confirma esa transformaci贸n al convertir la confusi贸n del mundo en una comuni贸n directa con Dios y entre los hombres.
Defensa contra las hipocres铆as y las modas
En el tramo final de su discurso, el Papa subray贸 que el Esp铆ritu Santo promueve de manera constante la unidad en la verdad a trav茅s de la comprensi贸n, la concordia y la coherencia de vida entre los pueblos, citando para ello las ense帽anzas de San Agust铆n.
Al advertir sobre las corrientes ideol贸gicas y culturales que amenazan la fe en la actualidad, el Pont铆fice fue categ贸rico al se帽alar los factores de desentendimiento social.
"El Par谩clito nos defiende entonces de todo lo que impide este entendimiento: de los prejuicios, de las hipocres铆as y de las modas que apagan la luz del Evangelio. La verdad que Dios nos da sigue siendo as铆 palabra liberadora para todos los pueblos, mensaje que transforma cada cultura desde dentro", concluy贸 el Papa, invocando la intercesi贸n de la Virgen Mar铆a como Madre de la Iglesia.