INFORME ESPECIAL

Escolaso, timba y cinco historias de mala suerte

DE NO CREER. Historias de apostadores que no fueron tocados por la Dios Fortuna.

Por聽Eduardo Gallardo numerosydestino@cronica.com.ar

Alguna vez se pregunt贸 cu谩l es el encanto de los juegos de azar y por qu茅 se convirtieron en un tema que genera tantas cr铆ticas y pasiones? Seguramente escuch贸 muchos casos de 茅xito donde un experto jugador o un suertudo aprendiz se hacen millonarios y pasan a la historia de los m谩s destacados. Sin embargo, como todo tiene su lado oscuro, tambi茅n hay historias muy locas de p茅rdidas en juegos de azar. Terrance Watanabe Es reconocido por ser el mayor perdedor en la historia de los casinos. Se cuenta que este desafortunado caballero perdi贸 cerca de 隆204 millones de d贸lares! en menos de un a帽o. Aunque parezca ficci贸n, la racha de mala suerte lo acompa帽贸 en 2007 y, lamentablemente, lo derrot贸. Este empresario y fil谩ntropo se dej贸 deslumbrar por los juegos de azar tras vender en 2000 su empresa familiar, la cual ten铆a entradas aproximadas de 300 millones de d贸lares, y lo 煤nico que obtuvo fue fama y el t铆tulo por ser el mayor perdedor de Las Vegas.

Kerry Packer

Adem谩s de su desbordada pasi贸n por el polo y los medios de comunicaci贸n, amaba las carreras de caballos y era invitado frecuentemente a la Copa de Melbourne. Pero tambi茅n fue popular por establecer un r茅cord bastante particular: el de p茅rdidas en el Reino Unido a finales del siglo XX. Los hechos se desarrollaron en el Casino Crockfords de Londres, lugar que presenci贸 la p茅rdida de 30 millones de d贸lares en 3 semanas. En otra ocasi贸n, el australiano perdi贸 15 millones de d贸lares en pocas horas y, cuentan los testigos, que sali贸 del casino muy tranquilo, como si nada hubiera pasado. Es importante recordar que Kerry Packer no siempre fue v铆ctima de la mala suerte, porque a帽os atr谩s hab铆a ganado 20 millones de d贸lares en Las Vegas. El gremio de los casinos realmente lament贸 su muerte en 2005, a los 68 a帽os.

Archie Karas

Una de las p茅rdidas de juego de azar m谩s locas es, sin duda alguna, la que le ocurri贸 al protagonista de esta historia, Archie Karas, quien lleg贸 a Las Vegas con 50 d贸lares y logr贸 convertirlos en 4 millones de d贸lares. Pero como todo lo que sube tiene que bajar y nada es eterno en el mundo, despu茅s de casi 3 a帽os incre铆bles donde increment贸 su fortuna impensablemente, la buena suerte lleg贸 a su fin y dej贸 ir sus ganancias en tres semanas, las cuales rondaban los U$S 40.000.000.

Karas se tom贸 un respiro y viaj贸 a Grecia, su tierra natal, pero pronto regres贸 a Las Vegas para gastar los 煤ltimos millones que le quedaban, perdi茅ndolos tambi茅n jugando a los dados y al baccarat. El dinero no significaba mucho para 茅l; lo que s铆 es seguro es que no pod铆a vivir sin la emoci贸n, recorri茅ndole las venas, del inesperado desenlace de una jugada.

Harry Kakavas

Era uno de los empresarios m谩s destacados de Australia. Construy贸 toda su fortuna gracias al negocio de los bienes ra铆ces, pero en 2004 empez贸 a frecuentar los casinos y su afici贸n por las apuestas aument贸 significativamente hasta perder un total de 隆1.500 millones de d贸lares! en un periodo de 14 meses en el Crown Casino de Melbourne, lugar c茅lebre por la concentraci贸n de 鈥渂allenas鈥.

Kakavas excusa sus actos en el hecho de que es un jugador patol贸gico, es decir, incapaz de decidir racionalmente al apostar, e intent贸 recuperar parte de su dinero por la v铆a legal, con una demanda en contra del casino que fue su 鈥渉ogar鈥 durante tanto tiempo. Dicho proceso jur铆dico no fue exitoso y, finalmente, Harry acept贸 las decisiones de la corte y retom贸 su antiguo oficio.

Zhenli Ye Gon

Para cerrar con broche de oro las p茅rdidas de juego de azar m谩s locas, tenemos la historia de Zhenli Ye Gon, quien fue acusado de tr谩fico de drogas y encontrado con 207 millones de d贸lares, en efectivo, en su residencia. Independientemente de sus turbios negocios, este hombre de origen chino, es uno de los perdedores m谩s famosos en la franja de Las Vegas: perdi贸 m谩s de 隆125 millones de d贸lares! entre 2004 y 2007. Las autoridades cuestionaron las fuentes del dinero con las que jugaba en los casinos, pero la investigaci贸n fracas贸

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