隆La suerte golpe贸 a su puerta! Millonarios de la noche a la ma帽ana...
TESTIMONIOS. De afortunados que cambiaron sus vidas para siempre.
"Pens茅 que era una joda, pero no: ten铆a el billete ganador en la mano鈥. As铆 arranca su historia Marta Gim茅nez, jubilada de San Justo, que en 2022 se llev贸 14 palos con la Loter铆a de la Ciudad. Hoy, vive en una casa con pileta, ayuda a sus nietos con los estudios y no se pierde ni un sorteo.聽
鈥淟a suerte puede tardar, pero llega. A m铆 me toc贸 cuan- do menos lo esperaba鈥, asegura con una sonrisa que ya no cono- ce preocupaciones. Como ella, cientos de argenti- nos cambiaron su vida de un d铆a para el otro gracias al bendito azar. El escolaso no entiende de clases sociales ni de apelli- dos ilustres: premia al que juega con fe y aguanta.
Construy贸 su futuro
Otro caso que emociona es el de Fernando 鈥淓l Rengo鈥 Rodr铆guez, ex alba帽il de Lan煤s, que gan贸 el Quini 6 en 2015. 鈥淪iem- pre jugaba los cumplea帽os de mis hijos. Una noche, despu茅s del laburo, me fui a tomar una birra y vi los n煤meros en la tele. Me largu茅 a llorar en la vereda. Eran los m铆os鈥, cuenta con la voz quebrada. Con parte del premio puso una maderera, compr贸 una casa para su vieja y ayud贸 a sus amigos del barrio.
鈥淓l que dice que la plata no da felicidad, nunca se gan贸 la loter铆a鈥, sentencia. Tambi茅n est谩 la historia de Paola y Sebasti谩n, una pareja de Rosario que embols贸 $38 millones en el Loto hace cuatro a帽os. 鈥淣os dec铆an locos por seguir jugando, pero sab铆amos que alg煤n d铆a iba a tocar. El secreto es no bajar los brazos y tenerle fe a tus n煤me- ros鈥, dice ella. Hoy viajan por el pa铆s en una casa rodante, viven de rentas y dan charlas motiva- cionales en centros de jubilados.
Recomendaciones
Los expertos coinciden: el im- pacto de un gran premio puede ser transformador si se adminis- tra con cabeza. Jorge D鈥橝les- sandro, asesor financiero de varios ganadores, recomienda: 鈥淧rimero, frenar. No tomar deci- siones en caliente. Rodearse de buena gente y pensar en el futu-ro. Hay que dejar que la alegr铆a se asiente y despu茅s, proyectar鈥.
El com煤n denominador entre to- dos los entrevistados es el mis- mo: nadie lo ve铆a venir. Algunos jugaban hace d茅cadas, otros empezaron por curiosidad o c谩- bala. Pero todos coinciden en algo: la suerte existe y est谩 m谩s cerca de lo que se cree.
Porque el bolillero gira todos los d铆as. Porque el cart贸n del Gordo, el Loto o el Quini puede estar en cualquier bolsillo. Porque la esperanza se renueva en cada sorteo. Y porque detr谩s de cada n煤mero, hay una historia