Argumentos flojos para episodios cruentos

Opini贸n por Anal铆a Caballero.聽

acaballero@cronica.com.ar聽
@analiacab聽

De a poco, casi sin darnos cuenta, todos estamos nadando en un mar de violencia. La locura callejera que padecemos en estos d铆as de diciembre tiene correlato en los medios de comunicaci贸n, donde -y esto s铆 que es in茅dito- aparecen pseudo justificaciones a episodios que nos colocan en un paisaje digno de 茅pocas sin civilizaci贸n.

Durante la afiebrada jornada de debate y sanci贸n de la ley de reforma previsional se produjeron heridos en todos los "bandos" y la ligaron tambi茅n varios periodistas. Uno de los que suele resultar lesionado en estas lides es Julio Baz谩n, veterano de la profesi贸n, y de quien no hace falta aqu铆 presentaci贸n ni valoraci贸n sobre su carrera.

En el Congreso, que deber铆a ser zona neutral de este belicismo autoprovocado que azota a los argentinos, el diputado Leopoldo Moreau sostuvo que "Baz谩n ha sido v铆ctima del grupo en el que trabaja, que proclam贸 el periodismo de guerra". Por supuesto, hac铆a referencia al grupo empresarial de multimedios al que pertenece TN, endig谩ndole adem谩s una responsabilidad casi exclusiva, ya que "fue uno de los que m谩s aliment贸 durante a帽os con sus z贸calos esas manifestaciones que en las calles fueron generando un clima pol铆tico de confrontaci贸n".

Lo infantil de tal postulado, s贸lo 煤til para los que no necesitan encontrar la verdad sino que simplemente esperan o铆r lo que confirma sus sospechas, ni merece una refutaci贸n. Esta semana tambi茅n, Mart铆n Lousteau fue increpado por un grupo de violentos durante una marcha contra la reforma del r茅gimen jubilatorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

De repente, las manifestaciones de rechazo a las que todo ciudadano tiene derecho cuando siente que est谩n en peligro sus condiciones de vida, se convirtieron en el caldo de cultivo de los otros, esos que est谩n "para pudrirla" y suelen ser marionetas de los que tienen el verdadero poder, ya sea en el gobierno de turno o en la oposici贸n. Nada puede concebirse como explicaci贸n de una agresi贸n, y en esto todav铆a nos falta mucho por andar como pa铆s.

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