Cada vez m谩s desiguales
Por Jorge Cicuttin
Por Jorge Cicuttin
@jcicuttin@cronica.com.ar
Los argentinos somos cada vez m谩s desiguales. Los datos oficiales conocidos esta semana muestran una profundizaci贸n del deterioro en la distribuci贸n del ingreso, por lo que la brecha entre el 10% m谩s rico y el 10% m谩s pobre aument贸 de 18 a 20 veces.
Lamentablemente -tr谩gicamente-, este problema no es un invento argentino. La desigualdad est谩 aumentando en todo el mundo, y a pasos agigantados. La prestigiosa organizaci贸n Oxfam alert贸 que en 2017 ocho de cada diez d贸lares generados en el planeta fueron a parar a las manos del 1% m谩s adinerado de la humanidad, mientras que la mitad de la poblaci贸n m谩s pobre -unos 3.700 millones de seres no vio crecer su riqueza en lo m谩s m铆nimo.
La desigualdad persistente y en aumento contin煤a siendo el gran enigma para el futuro, no s贸lo de todos los pa铆ses del mundo, sino, arriesgando m谩s a煤n, del devenir del propio sistema capitalista tal como lo conocemos.
Porque, si bien la desigualdad tiene sus v铆nculos con la pobreza, no son lo mismo. Hay regiones del mundo que son menos pobres que otras pero son m谩s desiguales.
En 2008, en medio de la cobertura de la campa帽a electoral que llev贸 a la presidencia de Estados Unidos a Barack Obama, quien escribe esta l铆neas particip贸 en el Pent谩gono de una charla con Stephen Johnson, subsecretario del Departamento de Defensa para Asuntos del Hemisferio Occidental, es decir, uno de los responsables de dar forma a las pol铆ticas de seguridad de Estados Unidos en la regi贸n.
Y fue contundente al hablar de una de las previsiones del Pent谩gono: “En el futuro del 谩rea, prevemos graves conflictos por la desigualdad social”. Se refer铆a a Am茅rica latina y a los millones de habitantes debajo de la l铆nea de pobreza, principalmente los j贸venes.
El incremento de la inequidad social, la degradaci贸n y el sufrimiento humano que se registran aparecen como un da帽o colateral de la globalizaci贸n y las sucesivas crisis. Uno de los pensadores m谩s influyentes de nuestro tiempo, Zygmunt Bauman, advirti贸 que esto lleva al “m谩s desastroso entre los incontables problemas potenciales que la humanidad puede verse obligada a enfrentar, contener y resolver durante el siglo en curso”. Y se est谩 fracasando.