El Papa nombr贸 como vocero a un hombre de m谩xima confianza
Roma en julio: en plena temporada estival, cuando nadie lo esperaba -es como enero en Buenos Aires-, el Vaticano anunci贸 que Matteo Bruni fue designado por Francisco como el nuevo director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede (Sala Stampa).
Matteo trabaja en ese lugar desde hace 10 a帽os, coordinando la organizaci贸n de los periodistas en los vuelos de Su Santidad al extranjero, en Italia y en cada acontecimiento importante del Vaticano. Estamos hablando de un hombre con la sensibilidad de los pobres a flor de piel. Vivi贸 con la comunidad de San Egidio desde que era un estudiante del bachillerato. Conforma una familia con su mujer y Matilde, su peque帽a hija.
Desde su sensibilidad cree en la iglesia de todos, especialmente de los pobres. Es como un 谩ngel de la guarda de Cr贸nica, porque como a tantos otros corresponsales, acompa帽a en el trabajo desde los primeros pasos en la Santa Sede. Estamos hablando de un licenciado en Lengua y Literatura extranjera.
Humilde, sencillo, Matteo sabe que el pontificado de Bergoglio se cuenta a trav茅s de sus gestos, palabras, elecciones, pero les dar谩 una importancia hist贸rica a algunos acontecimientos que se comprender谩n mejor desde una perspectiva m谩s amplia. No es un vocero, sino m谩s que eso, porque cargar谩 con la responsabilidad de ser la autoridad final de la Stampa.
Todo lo decidi贸 Francisco, bien calladito. Nadie se la esperaba. La mayor铆a est谩 de vacaciones, menos el que se queda en Santa Marta. Lo mismo hac铆a en Buenos Aires, que pasaba los veranos en la catedral. La residencia de Castel Gandolfo, donde vacacionaban los papas, hoy es un museo, porque el Pont铆fice abri贸 las puertas a la comunidad, para que la disfruten todos.
El revuelo de periodistas no tuvo precedentes. Sin aviso, trascendi贸 la noticia y todos a trabajar. Matteo, de 43 a帽os, es hijo de padre italiano y madre australiana. Este crisol de ancestros no lo disimulan su estatura, la tez blanca y el pelo rubio como un rayo de sol. Entre otros auspicios de singular calidad, habla ingl茅s, espa帽ol, italiano, ruso, serbio y croata.
Su nombramiento es la frutilla del postre que completa el organigrama de la oficina de Prensa del Vaticano. El Papa demostr贸 una vez m谩s que hay tres cosas que Dios no sabe: cu谩ntas congregaciones de monjas hay, qu茅 cantidad de dinero manejan los salesianos y qu茅 piensa un jesuita.
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abarrios@cronica.com.ar