El barro pol铆tico sigue tapando un reclamo multitudinario

Opini贸n por聽Gabriel Calisto.聽

El reclamo por Santiago Maldonado se ve embarrado por acusaciones pol铆ticas.

gcalisto@cronica.com.ar
@gcalisto聽

Si una semana atr谩s se advert铆a en estas l铆neas que lo importante era determinar el paradero de Santiago Maldonado, y no el show pol铆tico de baja monta armado alrededor de una desaparici贸n sin esclarecer, la centralidad que ocup贸 el tema, al cumplirse un mes desde la 煤ltima vez que lo vieron, profundiz贸 esa penosa situaci贸n.

No se sabe con certeza qu茅 pas贸 con el joven de 28 a帽os. Su familia asegura que los videos aportados a la Justicia prueban su presencia sobre la Ruta 40, minutos antes de la represi贸n de Gendarmer铆a. En el gobierno s贸lo sostienen que no hay evidencia que se帽ale en ning煤n sentido. “S贸lo s茅 que no s茅 nada”, dir铆a S贸crates, lejos de la funci贸n p煤blica.

Mientras tanto, la miseria pol铆tica sale a embarrar la cancha, ya plagada de suciedad. El gobierno asegura, sin dar nombres, ni datos, ni decirlo ante un micr贸fono, que las protestas fueron impulsadas por el kirchnerismo. Que el reclamo es K y, por ende, meramente pol铆tico. Peor, electoral. “Si se comprueba que la supuesta desaparici贸n fue algo armado por el kirchnerismo, ser铆a grave”, dijo desde su banca de diputada la doctora Elisa Carri贸.

Del otro lado de la grieta, revolean que la culpa de la desaparici贸n es de Cambiemos. “Macri est谩 destrozando la democracia a palazos”, se anim贸 a sostener ayer el kirchnerista Mart铆n Sabbatella. Los gritos tapan la voz de la familia de Maldonado, que s贸lo pide que aparezca su hermano/hijo. Y la de las miles de personas que marcharon para pedir que se esclarezca su paradero.

Mientras tanto, incidentes. Polic铆as de civil. Olor a servicios de Inteligencia. Heridos. Trabajadores de prensa detenidos y hostigados por hacer su trabajo, por la polic铆a y por manifestantes. Tirar le帽a al fuego pol铆tico de la grieta puede ser 煤til al escenario electoral. No advertir que la situaci贸n comienza a irse de las manos s贸lo puede llevar a una tragedia. Y los estadistas, est茅n de este o aquel lado de la grieta, deber铆an trabajar para que eso no pase.

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