El conflicto docente dice presente

Opini贸n por Luis Autal谩n.聽

lautalan@diariobae.com聽

Desde hace tiempo el debate p煤blico y pol铆tico agoniza hacia lo irreversible. Esa marea incluye desde ya el conflicto docente y la cuesti贸n del presentismo. El intercambio b谩sico de propuestas o conceptos se resume en una met谩fora aplicable a otras pulseadas. A saber: el sujeto A le dice al sujeto B que no le agrada el color de su corbata. El sujeto B revisa algunos apuntes y le espeta al sujeto A que 茅l hace treinta a帽os entr贸 de colado a un cumplea帽os de 15.

El 贸leo de ribetes adaptables a otras pujas nos ilustra como espejo del hombre. Y por all铆 van el gobierno y las provincias, dejando para 煤ltimo momento la mesa paritaria de los maestros, surgen matices de reacci贸n sindical de acuerdo con cada organizaci贸n y bajo la t贸nica econ贸mica que defini贸 el Ejecutivo nacional, el ajuste pasa por salarios y jubilaciones, sobre v铆as de pauta inflacionaria poco confiable.

Las cuentas no cierran, los maestros y profesores son blanco de tribunales populares o selectos improvisados en rigor de que los docentes "laburan cuatro horitas" y hasta podr铆an gozar del "curro del presentismo". El horario resumido es falaz y calificar de trampa el presentismo que otros sindicatos perciben como "incentivo" es una zancadilla.

Durante el anterior gobierno, que cerr贸 la paritaria docente por decreto m谩s de una vez, y este se propala que "no se puede tomar a los chicos de rehenes". Acto seguido aparecen dichos de funcionarios que abordan, en la misma discusi贸n, el cuestionamiento a la calidad educativa.

Lo cierto es que el llamado "presentismo" tiende a nivelar la austera paritaria de este y otros sectores de trabajadores, por aqu铆 ser铆a recomendable la lectura. Apelamos a la sabidur铆a de Adolfo Bioy Casares, respecto de que no son tantos los problemas del planeta, "es que muchas veces cometemos los mismos errores: una media docena que desde el principio del mundo andan dando vueltas".

Y por ah铆 est谩 Don Manuel Belgrano, ese pr贸cer que don贸 escuelas desde su peculio, con una l谩grima invisible pero real que humedece las l谩minas y cuadros evocativos en las aulas.

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