El dedo acusador del Fondo Monetario
Opini贸n por Luis Autal谩n.聽
lauatalan@baenegocios.com聽
@luisautalan聽
Ha llegado el d铆a de reconocer que alguna vez nos enfadamos con el Servicio Meteorol贸gico cuando a la hora de planificar un asado con familia o amigos se nos report贸 un mediod铆a soleado y result贸 que la bendici贸n del cielo nos reg贸 con lluvias ese almuerzo. El gobierno, tan afecto al uso de met谩foras en grado pavoroso, prefiri贸 ser literal desde el Ministerio de Hacienda para resumir en la voz de Hern谩n Lacunza que "las perspectivas del FMI son m谩s negativas de lo que nosotros esper谩bamos".
Y bien, amigos, los dos mil caracteres que demanda este art铆culo resultan exiguos para establecer paralelos entre meteorolog铆a y econom铆a. Ahora los argentinos, o extranjeros con d茅cadas de residencia en este pa铆s, tenemos memoria respecto de los vientos que rara vez soplan a favor de nuestras velas para alcanzar el pa铆s que nos merecemos, el cual, tambi茅n corresponde se帽alar, algunos califican de "serio".
Si el romance con Christine Lagarde nunca se concret贸, pese a los buenos deseos del Presidente, como tampoco el regreso al FMI "para sostener la cultura del trabajo" o el "crecimiento invisible" es visi贸n y atributo de quienes no est谩n dispuestos a discutir la "riqueza estructural", afrontamos un problema, sabido y m谩s grave que el dedo acusador de un candidato.
Incluso, para dejar pendiente una vez m谩s cu谩l es el grado de apego del oficialismo a la valoraci贸n de la pol铆tica como la forma democr谩tica de avanzar hacia el bien com煤n -lo cual, desde ya, es mucho m谩s que se帽alar, sin usar 铆ndice alguno, que "los otros" son los peores, el mal o el origen de todas las penurias de esta tierra- y considerando que nuestras indisimulable ignorancia y visibles limitaciones nos excusan de ofrecer alternativas para contentar al FMI, s铆 abrazamos una certeza: vislumbrar que el populismo es una din谩mica consistente en que el hombre de la casa le entrega de buena fe la tarjeta de cr茅dito a su pareja, y tiempo despu茅s esa familia entra en default, es dif铆cil de calificar, sobre todo si esa definici贸n parte desde la jefatura de Estado.
Datos y opini贸n.