El ejemplo del b谩squetbol libre de todo mal, met谩foras y milagros

Opini贸n por Luis Autal谩n.聽

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@luisautalan聽

Hace a帽os Luciano Bugner, en la actualidad聽uno de los editores m谩s j贸venes de este diario, nos desafiaba desde su 铆mpetu juvenil a "dejar de lado las met谩foras" para hacer foco en varios temas concretos; era una discusi贸n laboral. Lleg贸 el d铆a de aceptar en p煤blico lo acertado de su parecer.

La met谩fora, figura ret贸rica del pensamiento, es tentaci贸n pol铆tica frecuente. Incluso por el actual gobierno que no rinde demasiado culto a lo que se supone positivo de la actividad pol铆tica, va de suyo. Ser铆a engorroso enumerar las citas a tormentas, argentinos imparables, herencia recibida, alivio, cruzar r铆os, brotes verdes y siguen firmas.

Son jornadas donde el discurso p煤blico desafina de m铆nima y choca de frente con la realidad. Empero, como lo traza nuestra historia, "siempre hay lugar para uno/a m谩s": la selecci贸n argentina que compiti贸 en China, brillando hasta lograr el subcampeonato mundial de la FIBA, les ofreci贸 materia prima a los "metaforeros".

Sucedi贸 entonces que pensadores, pol铆ticos y pretendidas celebridades hablaron o escribieron sobre la proeza del entrenador Sergio Hern谩ndez y sus muchachos, paradigma a imitar. No falt贸 incluso la denostaci贸n sutil para cifrar que "el pa铆s sumaba otra derrota digna", tras la final donde Espa帽a se adjudic贸 el Mundial.

Fue entonces que a capa y espada contra toda met谩fora y exhibiendo los verdaderos secretos de la selecci贸n de b谩squetbol, peg贸 un salto de distinci贸n un jugador, el m谩s veterano del grupo, alguien que se entren贸 -sin club y en soledad- en el gimnasio donde forj贸 su actuaci贸n brillante en China: Luis Scola.

Este ala/pivote no ocult贸 su molestia mientras el periodismo y parte de la opini贸n p煤blica interpretaran la actuaci贸n argentina como un hecho no explicable y s贸lo atribuible a la intervenci贸n divina. Scola record贸 que en los 煤ltimos meses hubo 22 personas que creyeron que iban a estar en China y obraron en consecuencia: "Respeto lo que piensan, pero esto no es un milagro", remarc贸.

L茅ase: ellos trabajaron, se esforzaron, unieron voluntades, limaron asperezas, minimizaron diferencias y jugaron: libres de todo odio, casi libres de todo mal. Datos y opini贸n.

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