El tiempo no espera a nadie
Opini贸n por Luis Autal谩n.聽
lautalan@baenegocios.com聽
@luisautalan聽
Se aprecia en forma cotidiana y pendiente la indivisible alternativa para honrar los sue帽os de nuestros pr贸ceres y realzar la pol铆tica. Se verifica que, m谩s all谩 de jactancias que nos involucran desde ya, no evolucionamos al comp谩s de la tecnolog铆a. Elegimos, entonces, hacer foco en la falta de consensos b谩sicos, incluso para plantear debates, una carencia en la que se encuentran desde gobernantes, opositores y economistas hasta quienes abrazamos este oficio y, por ende, la opini贸n p煤blica, entre otros n煤cleos.
Mientras tanto, los grandes desaf铆os para hombres y mujeres, en beneficio/consideraci贸n/est铆mulo de quienes nos suceder谩n, asoman como otra dimensi贸n. Se los mensura con demasiada frecuencia en el estante de "lo que puede esperar", como si tal circunstancia fuese posible.
Incluso, si de errores se trata, hay lugar en el podio inaudito para los t贸picos m谩s graves en cuanto a pobreza, el qu茅 me importa, el enemigo es el otro, la patria es el odio y dem谩s canalladas. Ya se sabe que los hombres y las naciones que no elaboran el an谩lisis y la correcci贸n de sus errores suelen repetirlos hasta en din谩mica c铆clica.
S贸lo en ejercicio del derecho a expresarnos, y no a palmar茅s alguno de docencia, alertamos de que las porf铆as cotidianas con respecto a egos, cargos, influencias, ministerios u otras alcurnias espantan. Tanto en el oficialismo nacional/provincial como tambi茅n entre los ex funcionarios recientes, que a velocidad de la luz se convirtieron en palabra sagrada de "lo que hay que hacer" empero no supieron hacer.
No pensemos que las soluciones llegar谩n v铆a coucheo o en din谩mica de estigmatizaci贸n. Ser谩 en cuanto a la apertura de nuestras reflexiones y mentes, por la lectura y el aprendizaje. Algo que nos expresaba nuestra colega y amiga del diario La Naci贸n, Lucrecia Bullrich: "No nos perdamos", nos escribi贸 en su 煤ltimo mensaje para compartir otro caf茅 que nunca lleg贸. Afrontemos lo importante, porque el tiempo no espera a nadie. Debemos afrontarlo como ciudadanos y como colectivo.