Esa foto: a 100 a帽os del nacimiento de Evita
La opini贸n por Jorge Cicuttin.
@jorgecicu
Evita ingres贸 a la vida de cada argentino de manera muy diversa. Para nadie es o ha sido indiferente.
Evita. Un nombre que genera emociones. Buenas o malas. Nunca indiferencia.
La primera imagen que registr茅 de Evita fue de chico, en los a帽os 60, en la casa de mis abuelos maternos.
Era una se帽ora con rodete que miraba sonriente desde un cuadro. En la casa de mis abuelos hab铆a otros dos cuadros que me llamaban la atenci贸n: en uno se ve铆a un militar sobre un caballo pinto (despu茅s supe que se llamaba Juan Domingo Per贸n) y el otro el de una doble p谩gina de El Gr谩fico con el penal que Roma le ataj贸 a Delem.
Me contaron que esa se帽ora era Evita. Y era sin贸nimo de la m谩quina de coser en la que se sentaba mi abuela, y de una camiseta de f煤tbol color marr贸n que usaba mi t铆o cuando era chico y participaba de los torneos Evita. Era una se帽ora que daba trabajo, daba herramientas, bicicletas y juguetes. Daba.
Ya adolescente, Evita fue el bell铆simo cuento “Esa mujer”, de Rodolfo Walsh. Evita, para cada uno de los argentinos es algo, un recuerdo, un sentimiento. Es algo visceral. Se recuerda con agradecimiento, amor. Para otros sigue siendo odio, de clase podr铆amos decir. Para algunos fue m谩s grande que Per贸n.
Cada uno tiene su recuerdo. Para m铆, es esa se帽ora del cuadro en la casa de mis abuelos. Y sus ojos cuando la miraban. Y su emoci贸n cuando hablaban de ella. No hubo otro personaje de nuestra historia pol铆tica moderna que generara tanto.