Est谩 claro: Francisco tiene el mismo formato de Jes煤s

Opini贸n por Alicia Barrios.聽

abarrios@cronica.com.ar聽

"Arauco tiene una pena que no la puedo callar, son injusticias de siglos que todos ven aplicar". As铆, con esta copla de Violeta Parra, el Papa Francisco conmovi贸 hasta las l谩grimas a los abor铆genes de La Araucan铆a. As铆 denunci贸 las violaciones de los derechos humanos cometidas en el mismo lugar que ofici贸 la misa.

Impregnado de la angustia e impotencia mapuche sentenci贸: "La violencia termina volviendo mentirosa la causa m谩s justa".聽Jam谩s borrar谩 de su memoria, cuando en lengua mapuche pidieron por 茅l, acompa帽ados de tambores, cuernos y ramas de 谩rboles. Esto qued贸 grabado a fuego en el coraz贸n de Jorge Bergoglio.

Despu茅s de tanta emoci贸n, almorz贸 con sus doce ap贸stoles en La Araucan铆a. Ossobuco con risotto de mariscos fue el plato principal. Sus doce ap贸stoles son mapuches, inmigrantes, v铆ctimas de la violencia rural y un descendiente de los colonos suizo alemanes. Un dato: all铆 mismo, en la Casa Madre de la Cruz, durmi贸 sus 45 minutos de siesta. Amaneci贸 dos veces, como 茅l mismo dice.

En seis horas que estuvo en Temuco le alcanz贸 el tiempo para todo. Revolucion贸 con su presencia y volvi贸 a Santiago. Si algo queda claro es que Francisco tiene el mismo formato de Jes煤s. Es su presencia en la Tierra. El manantial del cual se nutre es el Evangelio. No o铆 a ning煤n periodista, ni opin贸logo hablar de 茅l y su relaci贸n con Jes煤s.

A simple vista, se ve que es una forma nueva de vivir y聽predicar. Un in茅dito de Papa. Bergoglio huele a oveja, a Jes煤s. Nadie se atreve a asociarlo siquiera, como si fuera algo prohibido. Encima, hay quienes se ofenden como, por ejemplo, la burgues铆a chilena, que est谩 indignada con este destape de la pobreza, la desigualdad y el dolor de un Chile sufrido y oprimido, que pisaron durante a帽os.

Qued贸 demostrado que no existe en Chile eso que aqu铆 llamamos nacionalismo popular y, menos, la idea de Patria Grande. El nacionalismo es s贸lo de derecha. Por algo Violeta Parra dejo su testimonio: "Arauco tiene una pena m谩s grande que su chamal. Ya no son los espa帽oles los que les hacen llorar. Ahora son los chilenos los que le quitan su pan".

Esta nota habla de: