Haciendo lo que no hay que hacer
Opini贸n por Luis Autal谩n.聽
@luisautalan聽
lautalan@baenegocios.com聽
La enumeraci贸n de frases que pasaron a la historia argentina como contracara de su expresi贸n original asoma extensa. En atajo sencillo, a fin de evitar alg煤n d茅j脿 vu, mencionaremos aquella sentencia de Lorenzo Sigaut: "El que apueste al d贸lar pierde". Para los 煤ltimos cuatro a帽os el arranque ser铆a gentil, desde el "no vas a perder nada de lo que ten铆as", y desde all铆 a la jactancia "haciendo lo que hay que hacer", marca registrada del oficialismo y sus simpatizantes para cerrar cualquier discusi贸n o intento de debate.
Los elementos de contraste los ofrece la econom铆a: inflaci贸n, recesi贸n, desempleo, endeudamiento, flexibilizaci贸n, dependencia regional y global. En simult谩neo aparecen en la discusi贸n p煤blica el terraplanismo, el no a las vacunas, estigmatizaci贸n de pobres o pymes y sentencias sobre "desapariciones" que deber铆an ocurrir.
No es un hallazgo creativo inferir la sorpresa de Enrique Santos Disc茅polo si pudiera hojear diarios o recorrer portales de noticias argentinas. Y va entonces el remarque sobre vicios con aroma a cl谩sico de la opini贸n p煤blica seg煤n pasan los a帽os: equiparar desempleados con vagos, mano dura con justicia, referir a dirigentes pol铆ticos, empresarios o sindicales como extraterrestres, demonizar intentos de pensamiento pol铆tico popular y producci贸n a pleno en la f谩brica de enemigos.
Grafica incluso cualquier esbozo de lo cotidiano observar que la siembra de odio no conoce de sequ铆as, logrando en ciertas lides que los trabajadores se enfrenten a pares o los pobres con los pobres. De esas luces que superan apagones todav铆a inexplicables surge por lo general alguna gratificaci贸n; para el pensar quedaron las palabras de Javier Mat铆as Darroux Mijalchuk, el nieto recuperado 130, a trav茅s de Cr贸nica HD: "El odio germina cuando la ignorancia es f茅rtil".
Desde ya que Darroux Mijalchuk estuvo lejos de vincular ignorancia con ilustraci贸n o estudios cursados, porque consider贸 el ignorar como un error no forzado.